La gestión de los datos de los ciudadanos ha dejado de ser una cuestión de simple organización administrativa para convertirse en un problema de seguridad. A medida que la computación avanzó, la infraestructura que soporta toda la información de una Administración ha quedado en manos de empresas privadas, en su gran mayoría de origen estadounidense. Buscando retomar el control y la autonomía sobre esta información de carácter estratégico, la Generalitat ha dado este martes el primer paso para dotarse del que será el primer cloud público independiente de España. Se trata de una infraestructura digital concebida para almacenar y procesar los datos de Cataluña bajo jurisdicción exclusivamente europea y reducir la dependencia tecnológica de grandes proveedores internacionales. El consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, durante la presentación de la licitación, valorada en 481 millones de euros, ha defendido: “Es importante que los datos de los ciudadanos de Cataluña estén en suelo europeo y, concretamente, en suelo de Cataluña”.La soberanía digital, reclamada por distintos Estados miembros de la Unión Europea y que respalda el nuevo proyecto de la Generalitat, puede definirse como la capacidad de una organización o de un Estado para ejercer control efectivo sobre su infraestructura tecnológica, sus datos, sus operaciones y sus procesos. Según un estudio del think tank Center for European Policy Studies (CEPS), el 92% de los datos generados en el mundo occidental están custodiados por empresas estadunidense, como por ejemplo Amazon Web Services del multimillonario Jeff Bezos, frente a un ínfimo 4% que está en Europa. Por más que el concepto de cloud sea un tanto abstracto, los efectos se materializan en cosas muy concretas: información personal de los ciudadanos utilizada en aplicaciones públicas como la de información sanitaria La Meva Salut, sistemas utilizados por los Mossos d’Esquadra o, por ejemplo, la información de la Agencia Tributaria. Albert Tort, secretario de Telecomunicaciones y Transformación Digital, ha subrayado la importancia estratégica del proyecto. “Hoy gobernar también significa gestionar estratégicamente los activos tecnológicos. No podemos ignorar los riesgos geopolíticos de dejar estos activos en manos de empresas privadas”, ha afirmado.El ‘cloud’ catalánLa creación del cloud público independiente forma parte de la Estrategia de Autonomía Tecnológica de la Generalitat (ESTRATEC) del Govern, aprobada también este martes por el Consell Executiu. El plan agrupa diversas medidas dirigidas a reforzar el control sobre los activos digitales de la Administración, reducir la dependencia de proveedores externos y aumentar la resiliencia de los servicios públicos. “Nadie de fuera podrá venir y desconectarlo”, ha señalado Tort.La licitación prevé adjudicar a un único operador el desarrollo y explotación de la infraestructura durante un periodo inicial de ocho años. El adjudicatario deberá garantizar que el servicio, la operación y el tratamiento de los datos permanezcan sometidos exclusivamente al marco jurídico europeo, una exigencia que va más allá de que la empresa tenga “una filial o un domicilio fiscal en la Unión Europea”. Además, el centro de datos deberá estar ubicado en Cataluña y conectado directamente a la red pública de fibra óptica de la Generalitat, un requisito con el que el Ejecutivo pretende reforzar el control sobre la información que gestionan los servicios públicos.El nuevo sistema propuesto no sustituirá los modelos actuales de almacenamiento, sino que añadirá una tercera modalidad al esquema tecnológico de la Generalitat. En la actualidad, alrededor del 80% de las aplicaciones de la Administración funcionan en infraestructuras privadas y el 20% restante utiliza servicios de cloud público. El objetivo es evolucionar hacia un modelo híbrido en el que el 40% de los servicios se alojen en el nuevo cloud público independiente, el 30% permanezca en la nube privada y otro 30% se gestione mediante servicios de nube pública convencionales.La estrategia europeaEl proyecto llega en un momento en que la soberanía tecnológica se ha convertido en una prioridad para las administraciones europeas, en plena competencia entre Estados Unidos y China por el control de las infraestructuras digitales. “Creemos en la tecnología europea y en una protección de los datos basada en la legislación europea”, ha defendido Tort. El pasado mes de junio, Francia y Alemania reclamaron, en un documento de trabajo conjunto, una nueva política comunitaria de soberanía digital centrada en la IA, la computación en la nube y los semiconductores, con el objetivo de reducir las “dependencias críticas de tecnologías controladas por terceros países”.Una de las particularidades del proyecto catalán es que la infraestructura no estará reservada exclusivamente a la Generalitat. Aunque nace para alojar los servicios públicos del territorio, el operador adjudicatario podrá ofrecer posteriormente la misma plataforma a otras administraciones y a empresas privadas interesadas en contratar un servicio que cumpla los mismos estándares de seguridad y soberanía digital. El Govern confía en que esa apertura contribuya a fortalecer el ecosistema tecnológico y atraiga nuevas inversiones vinculadas a los centros de datos y los servicios digitales avanzados.El contrato constituye la mayor inversión realizada por la Generalitat en infraestructuras digitales en los últimos años. El calendario prevé recibir las ofertas durante el verano, adjudicar el contrato antes de finalizar el año y comenzar el despliegue de la infraestructura para que entre en funcionamiento durante el segundo semestre de 2027.
Cataluña creará su propio sistema de almacenamiento de datos públicos
La Generalitat invertirá 481 millones de euros durante ocho años para desplegar una infraestructura para ganar soberanía digital







