Madrid (EFE).- Cambiar de carrera no es un drama y casi un 10 % de alumnos de nuevo ingreso decide variar de estudios cada año, según los últimos datos del Ministerio de Universidades, que señalan las ramas de ciencias e ingeniería y arquitectura como las de mayor tasa de cambio.
Los alumnos que han superado la prueba de acceso a la universidad 2026 (PAU) acaban de solicitar la admisión a distintos grados en diferentes universidades y en muchos casos las elevadas notas de corte abren una abanico a elegir, que no siempre es el deseado.
A ello se añade que la capacidad de plazas públicas resulta insuficiente para la demanda en determinadas carreras. En el curso 2024-2025 se ofertaron 245.226 plazas y en Ciencias de la Salud la tasa de ocupación fue superior al 100 %.
Muchos estudiantes que no consiguen entrar el primer año en el grado deseado se matriculan en otro del mismo campo e intentan cambiar al año siguiente, sobre todo en ciencias donde un 12,4 % de alumnos varía, y en ingenierías donde la tasa de cambio es cercana al 11 %.
El cambio es mayor en las universidades públicas








