Villa Quantum tiene un nombre curioso: lo de Villa evoca algo familiar y mediterráneo, pero Quantum nos hace pensar en el búnker de un malo de James Bond. La idea no va desencaminada. Situada en Calviá, Palma de Mallorca, y con vistas privilegiadas al Mar Balear, la casa de 1.300 metros cuadrados diseñada por Estudio Cano Arquitectura (ECA) mezcla la estructura brutalista con la luz del Mediterráneo, una cueva con un frondoso jardín y el hormigón con la madera y con lo verde de la vegetación que brota por todas partes. En esta impresionante casa presentó la marca italiana Minotti su colección 2026 en España (además, claro, de en la tienda mallorquina que se inauguró en 2021 en colaboración con la española Gunni & Trentino).La idea era que arquitectos, diseñadores, decoradores y periodistas pudiesen admirar la colección 2026 de Minotti, combinada con clásicos de la marca, donde mejor se pueden apreciar: en los salones, dormitorios, terrazas y cocinas de una casa que se abre al exterior. O que, más bien, con su ausencia de paredes y columnas y su apertura total hacia la luz de la bahía parece existir en una mezcla de ambos: nunca se está del todo dentro, tampoco del todo fuera. Y mostrar, además, la fuerte conexión de la marca con la isla balear, donde han encontrado una clientela fiel que elige su firma para decorar mansiones como esta. “¡Lujo silencioso! Mallorca es el máximo exponente”, explica José Manuel Moreno, CEO de Gunni & Trentino, que nació en Madrid en 1970 como una empresa que instalaba cocinas y hoy da un servicio integral de diseño de lujo a clientes de todo el mundo. Y que lleva 12 años colaborando con Minotti. “Está a otro nivel. Cero ostentoso, muy sofisticado. Algo que va de la mano de Minotti“.Villa Quantum es una casa sofisticada, desde luego. El acceso desde lo que parece otro jardín de otra urbanización de Calviá nos lleva a una primera planta con tres dormitorios (al principal se llega cruzando una imponente pasarela de cristal), bajando las escaleras se llega al área residencial, que no tiene ni paredes ni columnas y donde se distribuyen un enorme salón con vistas a la bahía, la cocina y dos comedores, uno semiexterior y el otro interior, pero con unas vistas aún más especiales: a lo que parece una cueva en la que crece la vegetación. Bajando otra planta, el gimnasio, la sauna y la bodega. En el exterior, la piscina infinita y las vistas al mar. Sobre todo ello, unos techos imponentes de hormigón en estructura reticular, y bajo las retículas la nueva colección 2026 de Minotti, diseñada por el italiano Hannes Peer, junto a clásicos de la marca que llevan el sello de Rodolfo Dordoni o Giampiero Tagliaferri. Todo el diseño integral de la vivienda ha estado a cargo de Gunni & Trentino. En el enorme salón brilla el enorme sofá Roger, sistema de asientos diseñado por Dordoni donde se puede sentar a una familia numerosa (o a muchísimos amigos). En el área de comedor, la monumental mesa Nico en mármol verde, diseño de Hannes Peer. En el dormitorio principal el sofá Liliam, también diseño de Peer y que llama la atención por esa estructura que parece una i griega al que alguien ha dado la vuelta. El propio Peer, junto a José Manuel Moreno y Alessio y Paolo Minotti, estaban presentes en Villa Quantum. Entre el espectáculo de flamenco, el ir y venir de canapés y el voceo entusiasta de los invitados -mezcla de diseñadores, empresarios, periodistas y personalidades del mundo inmobiliario de la isla- apenas les dio tiempo a dar un discurso en el que agradecían a los invitados su presencia. Un encuentro más cercano tuvo lugar al día siguiente en la tienda Minotti Mallorca del centro de Palma. “Hay flagships en Marbella, en Cannes... pero esto es otro mundo. Esto es mucho más libre. Más excitante", dice Paolo Minotti sobre la tienda de Mallorca. Alessio, también presente, señala a cualquiera que quiera escucharle la cualidad más llamativa del establecimiento: su terraza, situada en un patio interior, es más grande que la tienda en sí. Allí se despliegan todos los muebles de la colección de exteriores de Minotti. “Es única entre todas nuestras tiendas”, señala con orgullo. El hecho de que una especie de pasarela de madera oscura en el techo trace una línea entre la puerta de entrada a la tienda y la puerta que lleva a la terraza parece invitar al visitante a no detenerse, como si lo mejor estuviese fuera. Paolo Minotti, al igual que Alessio, van de traje y corbata aunque haga esos días en la isla un calor de justicia. Hannes Peer, sentado sobre un sofá que ha diseñado él mismo, explica: “Siempre que nos juntamos en el laboratorio, aunque yo lo llamo bottega, aparecen con traje porque deben dar buena imagen, pero se lo quitan enseguida, tiran la chaqueta al suelo y se ponen a trabajar conmigo. Y siempre vienen todos los Minotti, pero si uno no puede venir, todos los demás se disculpan. Creo que eso explica muy bien cómo trabajan”. Hannes Peer habla de su trabajo con seriedad y pasión, pero también con humildad y humor. Por ejemplo, recuerda anécdotas de sus años como “estudiantes de arquitectura y de diseño”, para luego detenerse y remarcar: “Aunque algo así me sigo sintiendo ante Minotti”. Lo más interesante, como ocurre ante cualquier creador, es ver como explica sus propios diseños. “Ese sillón de ahí [y señala un sillón Emmi, homenaje a los sillones enormes y mullidos de los setenta y que parece un animalito enorme tierno que se ha echado a dormir sobre unos estantes] es un proyecto en el que nadie creía al principio. Sobre todo, insistían en la suavidad. ‘Ese es nuestro sello’, me decían. Y yo preguntaba: ‘Sí, ¿pero lo visual?’. Nos llevó 16 prototipos terminarla". Después señala la mesa de centro Andrée, a nuestros pies, una pieza inspirada en las fachadas milanesas de los setenta y que, como el resto de muebles y sofás de la tienda, tiene el apoyo oculto a la mirada y parece flotar sobre los suelos y las moquetas. Concretamente, Peer señala los cantos de aluminio que brillan entre las baldosas se cerámica que forman su superficie. “Las líneas metálicas alrededor de esta mesa las pensamos durante meses. Nos preguntamos qué metales funcionarían mejor en qué mercados. Esta mesa y ese sillón [señalando de nuevo al Emille] son un milagro”. Y para terminar la masterclass de estos muebles por parte del hombre que los ha diseñado, nos entrega un enorme cojín del enorme sofá que compartimos con él. “Dóblalo”. Y al doblarlo, no se vuelve a desdoblar. “Tiene aluminio dentro, para que se adapte al gusto y curvatura de cada cliente”. Antes una de las voces había mencionado “tecnología en los detalles” y ahora sabemos que se referían a esto. Hannes lo define, antes de terminar la charla, de una manera mucho más poética: “Es fabricar diamantes bajo presión”.
Entre el brutalismo y el Mediterráneo: una mansión de 1.300 metros en Mallorca amueblada por Minotti
La marca italiana quiso presentar su colección 2026 en la isla con un showroom muy especial: una imponente casa abierta a la bahía con mezcló su última colección, obra de Hannes Peer, con algunos de sus clásicos







