El suelo de moqueta del Madison Square Garden de Nueva York, la derecha a dos manos de Monica Seles, el pelo cardado de Gabriela Sabatini... en las im�genes de aquella final del Masters de 1990 hay varias reliquias, pero ninguna como la que se�ala el marcador: 6-4, 5-7, 3-6, 6-4, 6-2. �C�mo? 6-4, 5-7, 3-6, 6-4, 6-2. Dos mujeres jugando al mejor de cinco sets en un torneo oficial, uno de los m�s importantes del a�o, y ofreciendo un espect�culo notable, con el pabell�n lleno -18.209 espectadores, r�cord entonces para un partido femenino- y una excelente audiencia en ESPN.Ni la duraci�n del encuentro -m�s de tres horas- ni su intensidad fueron un problema; m�s bien, todo lo contrario. En 1995 y 1996 hubo otras dos finales con ese formato, ambas ganadas por Steffi Graf, pero dos a�os despu�s se abandon� la iniciativa y desde entonces no ha vuelto a repetirse: en el tenis actual, las mujeres juegan al mejor de tres sets y los hombres al mejor de cinco. Punto. En casi tres d�cadas no ha habido iniciativas serias, pruebas ni siquiera exhibiciones que recuperen ese formato. Pero eso podr�a cambiar pronto.Craig Tiley no es uno de los directivos m�s importantes del mundo del tenis; probablemente es el m�s influyente. Como CEO del Open de Australia durante 13 a�os, impuls� la expansi�n del primer Grand Slam de la temporada hasta convertirlo en el m�s rentable de todos. Su �xito fue tal que hace unos meses el US Open lo fich� para liderar su modernizaci�n. En un deporte tensionado por el debate sobre el reparto econ�mico y con los jugadores amenazando con el boicot, Tiley es el �nico organizador que ha logrado acuerdos estables con el circuito. Aunque no tiene responsabilidades en Wimbledon, estos d�as pasea por sus instalaciones como lo que es: el jefe. Por eso sus palabras pesan."Todos los estudios muestran que el inter�s crece cuando los partidos son m�s largos. Y como deporte tenemos que crecer. Las semifinales masculinas de este a�o en Australia fueron incre�bles y habr�an sido igual de atractivas a tres sets. No hay ninguna regla que impida que todos jueguen al mejor de cinco sets, aunque necesitamos un debate profundo con las jugadoras", explic� al plantear la posibilidad de recuperar el formato en el tenis femenino. La idea est� sobre la mesa: podr�a probarse en la final de un Grand Slam o desde rondas avanzadas como los cuartos de final, seg�n las opciones que maneja Tiley. Sea como sea tarde o temprano llegar� el momento de intentarlo.La opini�n de las jugadoras"Hag�moslo, s�. Siento que probablemente tendr�a m�s Grand Slams. F�sicamente soy muy fuerte y estoy bastante segura de que mi cuerpo puede soportarlo", comentaba la n�mero uno del ranking, Aryna Sabalenka, una de las jugadoras m�s favorables al cambio, eliminada en este Wimbledon, como ya lo fue en su d�a Serena Williams. "Las mejores jugadoras siempre hemos dicho a los Grand Slams que estamos dispuestas, listas y capaces de jugar al mejor de cinco si eso supone la diferencia para lograr igualdad en premios o programaci�n", defend�a la estadounidense. Sin embargo, no todas est�n de acuerdo."Es un enfoque extra�o en un mundo en el que todo se est� volviendo m�s r�pido. No s� si al p�blico le gustar�a. Adem�s, no s� si ser�amos capaces de mantener la calidad durante cinco sets", se�alaba Iga witek, n�mero tres del mundo, tambi�n eliminada, una postura compartida por otras jugadoras como Jessica Pegula, ahora favorita al t�tulo en Londres. El cambio multiplicar�a la exigencia f�sica en los Grand Slams femeninos y podr�a favorecer a las tenistas m�s potentes, como Sabalenka o Elena Rybakina. Pero ese quiz� no ser�a el ajuste m�s profundo.EFETambi�n abrir�a la puerta a una igualdad competitiva real entre hombres y mujeres en los formatos de los grandes torneos, con m�s drama, m�s desgaste y potencialmente m�s inter�s televisivo. Pero, al mismo tiempo, complicar�a enormemente la log�stica: encajar partidos m�s largos en unos horarios ya saturados. Ser�a necesario reestructurar el calendario de la WTA o, como m�nimo, la programaci�n de los Grand Slams.Si los partidos femeninos pudieran alargarse hasta tres o cuatro horas, resultar�a pr�cticamente imposible programar cuatro encuentros en una misma pista en un solo d�a, como ocurre ahora con dos partidos masculinos y dos femeninos.En Wimbledon, por ejemplo, habr�a que ampliar el n�mero de pistas con luz artificial -ahora mismo hay dos- e incluso romper el pacto con los vecinos para que no haya partidos m�s tarde de las 23.00 horas. A eso se sumar�an posibles consecuencias f�sicas: m�s desgaste, m�s lesiones y m�s bajas, un problema que ya es m�s que habitual en el circuito ATP."Habr� quien piense que es una idea rid�cula y quien crea que es positiva. Lo importante es abrir el debate", resumi� Tiley. Muchas d�cadas despu�s de aquella final entre Seles y Sabatini, la discusi�n vuelve a estar sobre la mesa. Y en los pr�ximos meses, probablemente, se a�adir�n nuevos argumentos.
�Jugar�n alg�n d�a las mujeres a cinco sets en los Grand Slams? "No s� si ser�amos capaces de mantener la calidad"
El suelo de moqueta del Madison Square Garden de Nueva York, la derecha a dos manos de Monica Seles, el pelo cardado de Gabriela Sabatini... en las im�genes de aquella final del...












