La primera vence a Gauff en un desenlace muy emocionante (6-2, 1-6 y 7-6(10-8) y la segunda bate a Kostyuk (doble 6-4). Aseguran el quinto título para su país en 15 años
Lo tiene ahí la buena de Coco Gauff, lo ve tan claro, tan cerca, tan cerquísima, que al final el deseo termina traicionándola y lo que parecía una volea sencilla —solo poner la raqueta y que la bola caiga mansa al otro lado de la red— acaba convirtiéndose en una condena. El leve toque no traspasa la frontera. ¡Horror! Se lleva las manos a la cabeza la estadounidense y, glups, indultada, traga saliva Karolina Muchova, quien a continuación, sobradamente agradecida, no perdona: 6-2, 1-6 y 7-6(10-8) para ella, tras 2h 35m. Será la checa, pues, quien dispute la gran final del sábado (17.00), traducida en una fiesta para su país porque ocurra lo que ocurra, acabará saliéndose con la suya. Enfrente estará su compatriota Linda Noskova (doble 6-4 a Marta Kostyuk, en 1h 19m).
Nunca habían convergido dos tenistas de su nacionalidad en el desenlace de un gran escenario, y será la primera vez desde 2009 que dos representantes —sean de la procedencia que sean— se juegan el título en Wimbledon; aquella tarde, Serena Williams superó a su hermana Venus. Desde un plano más general, las norteamericanas Sloane Stephens y Madison Keys fueron las últimas que coincidieron en el cierre de un major, con el triunfo de la primera en el US Open de 2017. Así que lo lamenta Gauff, aunque razona esa decisión que le ha costado el desempate decisivo. ¿Por qué apurar tanto? ¿Y por qué no, plantea ella?













