Nueva York (EFE).- Microsoft recortará alrededor de 4.800 puestos de trabajo, lo que equivale a un 2,1 % de su plantilla global, en el marco de una nueva reestructuración que afectará especialmente a su división de videojuegos Xbox y que busca «adaptar» la compañía al impacto de la inteligencia artificial (IA) en sus operaciones y modelos de negocio.

Según comunicó la directora de Recursos Humanos de la compañía, Amy Coleman, la decisión responde a la necesidad de «ajustar recursos, inversiones y esfuerzos» en «un entorno tecnológico que evoluciona a gran velocidad».

La ejecutiva subrayó que los cambios en la forma de desarrollar y utilizar la tecnología se están produciendo «más rápido que en cualquier otro momento» de su trayectoria en la empresa.

Fotografía de archivo de varias personas frente al logo de Xbox en un evento, en Los Ángeles, California (EE.UU.). EFE/Michael Nelson

La baja en el personal de Xbox