Microsoft anunció este lunes una profunda reestructuración que resultará en la eliminación de unos 4.800 puestos de trabajo, lo que representa cerca del 2% de su plantilla global. El epicentro del ajuste se localiza en Xbox, su división de videojuegos, que sufrirá la reforma más drástica de su historia.

La medida contempla la baja de 3.200 empleos en el área de gaming de cara al próximo año fiscal, a lo que se suma la separación o venta de cuatro estudios de desarrollo de juegos y la revisión de un quinto que podría derivar en su cierre definitivo, informó AFP.

A través de una carta dirigida a los empleados, la vicepresidenta ejecutiva de Microsoft, Amy Coleman, justificó el plan argumentando el dinamismo del mercado: "Nuestro negocio está cambiando porque el mundo que lo rodea está cambiando. Las empresas no pueden elegir si su sector cambia; solo pueden elegir si cambian con él".

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Si bien la ejecutiva aclaró que las tareas de los empleados desvinculados no serán reemplazadas por Inteligencia Artificial (IA), admitió que esta tecnología está transformando los flujos de trabajo corporativos. De hecho, los recortes coinciden con una agresiva estrategia de inversión en IA por parte de Microsoft, que la semana pasada anunció un desembolso de 2.500 millones de dólares para integrar a 6.000 ingenieros en empresas cliente, buscando acelerar la adopción de este desarrollo en sectores rezagados.