La sibilina obra de arte del finlandés Julius Gunst en 1922 parecía un poco artificial; de modo que el estadounidense Richard Becker la adornó en 200410:44El Rincón de los Inmortales 564En el ajedrez, como en la vida, casi todas las reglas estratégicas y técnicas tienen sus excepciones, lo que exige un pensamiento muy flexible para adaptarse a ellas. Por ejemplo, un alfil y un rey, sin peones, no pueden dar mate a un rey solo… salvo que este se vea acompañado por peones ubicados en casillas muy específicas, de tal modo que se convierten en traidores que colaboran en la ejecución de su propio monarca. Sobre esa idea, el compositor finlandés de finales artísticos Julius Gunst (1896-1958) creó una maravilla tan sutil que el aficionado no la olvidará jamás, aunque sólo la haya visto una vez. Sin embargo, desde una perspectiva muy purista de los estudios de ajedrez -que, a diferencia de los problemas de mate, deben partir de una posición que parezca normal en una partida de torneo-, la ubicación inicial de las piezas de Gunst parece un poco forzada. Se modo que, 82 años más tarde, otro compositor, el estadounidense Richard Becker (1959) la adornó con una secuencia previa de jugadas que sí parecen sacadas de una partida real, hasta desembocar en la obra de arte de Gunst, glosada en este vídeo.Archivado EnAjedrezDeportesJugadores ajedrezFIDERánking FIDEArteBelleza