Un caballo y su rey luchan contra dos peones alejados para salvar con precisión absoluta una posición que parece desesperada
Que el ajedrez permite crear mucha belleza con muy pocas piezas es una idea resaltada varias veces a lo largo de esta colección, ya en su vídeo 548. Contiene un asombroso final artístico de David Gurgenidze: sólo hay un caballo blanco y dos peones negros, además de los respectivos reyes. Pero el georgiano logra exprimir con virtuosismo cada posibilidad de belleza para que las blancas logren arrancar un empate muy cercano a lo imp...
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