La jugada esencial de este final artístico es muy extraordinaria: no sólo inutiliza la pieza defensiva más potente, sino que la convierte en aliada para dar mate
Si uno de los requisitos de un buen final artístico es que el enunciado parezca imposible, el que se glosa en este vídeo lo cumple con creces: las negras cuentan con una pieza de ventaja y un peón cuya coronación en dama no se puede evitar. Sin embargo, una jugada que a primera vista puede parecer absurda -aunque más tarde se revela con una lógica aplastante- vuelca la situación por completo: las blancas cumplen totalmente su misión, con máxima economía y eficacia....
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