Hay finales de apariencia muy sencilla que apuntan hacia un claro empate; como este, convertido en una delicia muy instructiva12:06El Rincón de los Inmortales 560Algunos compositores de finales artísticos no disfrutan del ajedrez competitivo porque la tensión, el dolor por las derrotas, el tiempo y la premura de preparar una partida por la mañana, jugarla por la tarde y analizarla por la noche pesan mucho más que los placeres producidos por la participación en torneos. La antítesis son los jugadores de nivel medio, alto o altísimo (como Jan Timman, varias veces glosado aquí) que además crean obras de arte en forma de estudios.La lección magistral que se comenta en este vídeo pertenece al segundo grupo. El checo Jan Lerch (1942-2020) logró el título de maestro internacional como jugador, y entre sus rivales hay nombres tan ilustres como Kárpov, Uhlmann, Pachman, Hort, Jansa, Kavalek… En consecuencia, tiene mucha lógica que sus mejores finales artísticos tengan un enorme valor didáctico. En este caso, se trata de una posición con sólo seis piezas que huele mucho a tablas. Pero las blancas ganan, tras un majestuoso baile de su rey con un caballo hasta provocar una situación de zugzwang: la obligación de hacer una jugada conduce a las negras a un desastre tan inesperado como bello.Archivado EnAjedrezDeportesJugadores ajedrezArteBellezaFIDERánking FIDE
Vídeos de ajedrez | Lección magistral de Lerch con mucho arte
Hay finales de apariencia muy sencilla que apuntan hacia un claro empate; como este, convertido en una delicia muy instructiva






