El presidente electo Abelardo De La Espriella ratificó lo que advirtió una y otra vez en campaña. Las organizaciones criminales no tendrán ningún tipo de complacencia, no habrá negociación y el único camino que se les ofrece para dejar las armas es el sometimiento bajo las normas que ya plantea la ley.Se acaba la paz total: Abelardo De La Espriella solo tendrá dos caminos para los grupos criminalesPor medio de un comunicado de prensa, el presidente entrante De La Espriella dejó claro que “a partir del próximo 7 de agosto, su Gobierno pondrá en marcha una nueva política frente a las organizaciones criminales, basada en el sometimiento a la justicia dentro del marco de la Constitución y la ley”. Señaló que los beneficios únicamente serán aquellos previstos por el ordenamiento jurídico y que no habrá espacio para la impunidad ni para negociaciones que comprometan la autoridad del Estado.“A los violentos les envío un único mensaje, un ultimátum: sometimiento a la justicia a cambio de los beneficios que la ley concede. No habrá impunidad. No habrá territorios entregados. La Patria Milagro se recuperará entera”, afirmó De La Espriella.Los primeros sometidosEl presidente electo también reveló que recibió una manifestación de intención de sometimiento a la justicia por parte de Digno José Palomino y Aldair Montenegro, señalados como cabecillas de la estructura criminal conocida como ‘Los Pepes’, que opera en Barranquilla y el Atlántico.En ese sentido, anunció que dará instrucciones al ministro de Defensa designado para coordinar el proceso correspondiente y solicitó a la Fiscal General designar un fiscal y un grupo de Policía Judicial que permitan adelantar el procedimiento conforme a la ley. Asimismo, reiteró que los demás integrantes de organizaciones criminales aún están a tiempo de acogerse al mismo mecanismo antes del inicio de su Gobierno.
No rotundo a negociaciones con criminales; presidente electo Abelardo De La Espriella da ultimátum: “Solo habrá sometimiento”
El presidente electo dejó claro que no hará zonas de despeje ni beneficios más allá de los que la ley plantea.













