La jueza había archivado el caso a pesar de que la familia denunció uso “desproporcionado y excesivo” de los agentes que lo arrestaron y le dispararon con pistolas Táser

La Audiencia Provincial de Málaga ha ordenado reabrir la investigación sobre la muerte del marroquí Haitam Mejri, de 35 años, durante una actuación policial ocurrida el pasado mes de diciembre en Torremolinos (Málaga, 71.329 habitantes) que incluyó la utilización de pistolas táser. Los tres magistrados de la sección primera han solicitado a la jueza que lleva el caso, que decidió archivarlo el pasado mes de abril, que lo retome para realizar más diligencias. Requieren una investigación “profunda y efectiva” para “esclarecer los hechos denunciados” respecto a lo ocurrido durante la detención del hombre. Las imágenes de dos cámaras del propio establecimiento y otras dos de los policías han sido clave en la reapertura.

El polémico caso se conoció poco después de la muerte de Mejri durante su detención a última hora de la tarde del domingo 7 de diciembre. Entró a un locutorio de Torremolinos en busca, supuestamente, de un cargador para su móvil. Lo hizo nervioso y alterado, lo que asustó al propietario del local, que pensó que el cliente quería cometer un delito. El empresario salió, cerró la puerta por fuera y dejó encerrado al joven mientras llamaba al servicio de Emergencias 112 Andalucía para denunciar un presunto robo. A los 15 minutos acudió una patrulla de Policía Nacional y, poco después, otras dos más. Los seis agentes entraron, hablaron con Mejri y él se ofreció a colaborar. Nunca se resistió, pero lo tiraron al suelo y, entonces, le dispararon varias veces con táser e incluso los policías se animaban entre ellos a hacerlo en más ocasiones, como se puede escuchar en los vídeos.