La jueza que investiga la muerte violenta de Abderrahim A., el hombre que murió asfixiado tras ser reducido por dos policías fuera de servicio el pasado junio en Torrejón de Ardoz (Madrid), ha citado a declarar como investigado al agente que redujo a la víctima por las piernas. Hasta ahora, el único investigado en la causa era el policía municipal de Madrid que sujetó a la víctima del cuello y provocó su asfixia, pero, a la vista del informe definitivo de autopsia, la instructora ha decidido citar también al otro agente en calidad de investigado, y no de testigo como hasta ahora. En el auto al que ha tenido acceso EL PAÍS, se cita al hombre el próximo 9 de junio.Los hechos sucedieron en la noche del martes 17 de junio, cuando el primer agente investigado, de 58 años, y su compañero jubilado salieron de una cena en el municipio madrileño. Según la versión que ofrecieron los dos hombres, Abderrahim, de 35 años, trató de robarles un móvil y ellos respondieron corriendo tras él e inmovilizándolo en el suelo hasta que llegó la policía nacional. Gran parte de la escena fue grabada con el móvil por numerosos vecinos, que gritaron a los investigados que soltaran al hombre, mientras que ellos les respondían que había intentado robarles y que sí que respiraba. El informe definitivo de autopsia ha sido clave para que la jueza instructora dé este paso. “A la vista de lo hasta ahora practicado y el informe médico forense de autopsia, que considera entre las concausas del fallecimiento la inmovilización (con compresión torácica y presa cervical) y posición en decúbito prono (boca abajo) del fallecido, en aras a esclarecer el posible grado de participación en los hechos del hasta ahora testigo, se estima procedente y necesaria la declaración del mismo, con asistencia letrada, en calidad de investigado”, reza el auto del juzgado de instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz. La imputación había sido solicitada por el abogado de la acusación, Rubén Vaquero, tras recibir el informe definitivo de autopsia. La medida adoptada por la jueza supone una garantía procesal para este agente, que al pasar a ser investigado puede acceder a la documentación de la causa y tener un abogado en su declaración en la sede judicial.En este mismo auto, la instructora deniega a los abogados de la defensa el acceso a todo el historial médico de la víctima y le insta a pedir documentos concretos y con la debida justificación.