La estadística refleja que, desde 2020, se han registrado 77 muertes en el transcurso de actuaciones de las fuerzas de seguridad
Haitam Mejri murió el pasado 7 de diciembre en un locutorio de Torremolinos (Málaga) cuando cinco policías intentaban reducirlo para esposarlo con la ayuda de pistolas eléctricas. Un mes antes, un presunto narcotraficante falleció en El Casar de Escalona (Toledo)
se-a-tiros-a-los-geos-que-iban-a-detenerlos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-11-10/un-presunto-narco-abatido-y-dos-heridos-al-enfrentarse-a-tiros-a-los-geos-que-iban-a-detenerlos.html" data-link-track-dtm="">en un enfrentamiento a tiros con los agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) que iban a detenerlo. El 19 de julio, Michele Noschese, un productor musical italiano más conocido como DJ Godzi, moría en Ibiza al ser reducido por la Guardia Civil tras asaltar la casa de un vecino y amenazarle con un cuchillo. Ese mismo mes, la Policía abatió a un hombre que disparaba indiscriminadamente a los viandantes con los que se cruzaba en un barrio de Linares (Jaén).
Estos son cuatro de los 22 fallecidos el año pasado en el transcurso de “actuaciones o intervenciones policiales” , según detalla el Ministerio del Interior en una respuesta parlamentaria al diputado de EH Bildu Jon Iñarritu a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Esta cifra de muertes es, con diferencia, la más alta registrada en los últimos seis años en el transcurso de actuaciones de las fuerzas de seguridad. En 2024 fueron justo la mitad, 11; en 2023 y 2022 se situaron en 15 cada uno (en este segundo año no se incluyen los 23 inmigrantes muertos al intentar saltar la valla fronteriza para entrar en Melilla); mientras que en 2021 fueron seis y en 2020, el año de las restricciones de movilidad por la pandemia, siete.






