Gonzalo Aguirregomezcorta S�dneyActualizado Lunes,

julio

00:16La subida extrema de la temperatura es un asunto que se toma muy en serio en Australia. Causa m�s muertes al a�o que todos los fen�menos clim�ticos juntos y los registros se pulverizan de manera cada vez m�s frecuente.Australia es uno de los pa�ses de la OCDE que m�s contamina, tambi�n, uno de los que m�s sufre las consecuencias del calentamiento global. En este contexto nace el llamado 'laboratorio del calor' de la Universidad de S�dney. Ollie Jay, el director del Centro de Investigaci�n del Calor y la Salud, nos abre sus puertas. "Queremos entender los l�mites de supervivencia humanos con estr�s por calor relacionado con el cambio clim�tico", afirma. Entramos.La temperatura supera los 37 �C y la humedad relativa es de alrededor del 22%. Al fondo hay unos focos rojos que cuando se encienden simulan la exposici�n directa al sol. Parte del espacio est� ocupado por una cama vac�a en la que el participante de un ensayo ha pasado la noche sometido al 'estudio del sue�o'. Tambi�n hay un ventilador el�ctrico y un par de ordenadores. "El objetivo es entender c�mo el calor extremo exarceba el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos", sostiene Jay. Buscan una alternativa para aplicar en �frica, donde la malaria es muy prevalente, que sustituya a las mosquiteras tratadas con insecticida."La barrera es el calor. Estamos pensando en c�mo mover el aire y dirigirlo a diferentes partes del cuerpo [mientras duermen] para que les ayude a tener una sensaci�n de fresco", a�ade. El fin es idear un dispositivo que puedan construir en la universidad, desarrollarlo a escala y de manera barata para colocarlo en las redes de mosquitos y probarlos sobre el terreno.Brota el sudor. Han pasado m�s de 10 minutos desde que entramos en la c�mara. El cerebro percibe que nuestra temperatura corporal est� subiendo. En condiciones m�s secas, esta transpiraci�n se evaporar�a, pero no es el caso, ya que la humedad es alta. Aumentar un grado y medio m�s de los 37,5� C que hay aumentar�a el riesgo de sufrir lo que Jay describe como "agotamiento por calor". Entonces llegar�an "los mareos, las n�useas y quiz�s los v�mitos". Abandonamos la c�mara de calor.Una mujer embarazada, durante uno de los experimentos sobre calor extremoHeat and Health Research Centre / Universidad de S�dneyLo que para nosotros es una demostraci�n, este escenario es el d�a a d�a de una parte de la humanidad que no tiene c�mo escapar de las temperaturas cada vez m�s extremas. "Cuando el cuerpo llega a 40,5 �C, tienes el riesgo de sufrir un golpe de calor y los s�ntomas empeoran", contin�a Jay. Del desmayo se puede pasar a un coma. "El cuerpo dirige la sangre hacia la superficie de la piel, eso reduce el ox�geno que se reparte al sistema digestivo y �ste se debilita", prosigue. La consecuencia es que las bacterias pasan a la circulaci�n. En Espa�a, se han producido casi 19.000 fallecimientos por golpes de calor entre 2019 y 2025, seg�n Statista y el Ministerio de Sanidad. Personas mayores, gente con enfermedades, embarazadas y ni�os son la poblaci�n de mayor riesgo. Las cifras crecen de manera exponencial en los pa�ses menos desarrollados."Medimos esos l�mites a trav�s de la exposici�n humana", sostiene el director del centro. "Trabajamos con cient�ficos climatol�gicos para entender bajo qu� escenarios de calentamiento global vamos a llegar a esas condiciones, d�nde y cu�ndo. Eso nos ayuda para adaptarnos, para prepararnos de cara al cambio clim�tico y para intentar evitar esas circunstancias catastr�ficas en el futuro", apunta. En la c�mara representan condiciones de olas de calor pasadas en diferentes pa�ses, c�mo trabajan en determinados sectores sin aire acondicionado o los l�mites mientras se hace ejercicio, entre otros estudios.El experimento m�s radical ha expuesto a varios participantes a 54 �C y a una humedad del 26%. Muy pocos llegaron a las tres horas. Concluyeron que no hay una combinaci�n universal de calor y humedad extremos que mida con exactitud hasta d�nde llega el cuerpo humano, sin embargo, s� descubrieron que a 54 �C, la humedad m�xima soportable durante seis horas es inferior al 20% antes de sufrir un golpe de calor. Algunas predicciones estiman que a finales de este siglo podr�amos llegar a ese rango durante las olas de calor.Uno de sus focos de investigaci�n de Jay y su equipo son las embarazadas y los ni�os. "Hay enormes evidencias epidemiol�gicas sobre mujeres que est�n expuestas a calor extremo, y c�mo incrementa el riesgo de beb�s prematuros", argumenta. Sus conclusiones han servido tambi�n para romper estereotipos como el de cubrir a beb�s en el carrito con una tela para darles sombra en d�as calurosos. Seg�n una de sus publicaciones, esto provoca el efecto contrario y la temperatura puede aumentar incluso 3,7 �C por encima de la exterior. �La soluci�n que proponen? Humedecer la tela y colocar un peque�o ventilador.Con toda la informaci�n recopilada durante a�os, han desarrollado una aplicaci�n que sirve para "enviar avisos y recomendaciones" a todo tipo de personas seg�n las condiciones climatol�gicas donde se encuentre. "Tambi�n queremos que la gente entienda cu�les son las consecuencias de la econom�a basada en el consumo de carbono", a�ade Jay. Y advierte: "Si seguimos en esta trayectoria, tendremos una combinaci�n de temperatura y humedad letales. Si llegamos a ese punto en el futuro es que ser� demasiado tarde", sentencia.