Actualizado a las 13:46h.
El sábado 3 de julio de 1976, se cumplen cincuenta años, Adolfo Suárez retorna a su casa como presidente del Gobierno. Con el espaldarazo del Rey Juan Carlos I y el guion «de la ley a la ley» de Torcuato Fernández Miranda prepara el discurso ... que emitirá TVE el 6 de julio. Anota los nombres de su gobierno. Recuerdo la portada de los diarios en blanco y negro, la foto del presidente con camisa azul. «¡Qué error, qué inmenso error!» clama Ricardo de la Cierva en El País. Todos recelaban del elegido, aunque Alfonso Guerra reconoció que los cuarenta y tres años del presidente y su experiencia en el Movimiento le ayudarían a conectar con la juventud y ser un «buen arquitecto» del desguace del Régimen. Lo cuenta Juan Francisco Fuentes en 'Adolfo Suárez. La opción más difícil' (Taurus). Proveniente de una familia con rojos y azules, Suárez revitalizó los conceptos de concordia, reconciliación y consenso político. Prometió y cumplió lo prometido: el 18 de noviembre de 1976, solo cuatro meses después de su nombramiento, las Cortes aprobaron la Ley de Reforma Política, kilómetro cero de la democracia. Más hombre de Estado que de partido, de Suárez se reconoció «incluso por muchos de sus adversarios, su valentía, su dignidad y su audacia», subraya Fuentes.






