Las agendas de José Luis Rodríguez Zapatero están repletas de citas personales, reuniones, viajes y asistencias a conferencias. Algunas totalmente insignificantes, como sus visitas a la peluquería; otras mostraban con quién se movía el expresidente del Gobierno, y otras eran auténticos indicios de los negocios que hacía o pretendía hacer el líder socialista. Entre estas últimas se encuentran las anotaciones que revelan los encuentros con Marc Murtra, actual presidente de Telefónica y entonces de Indra, y con Javier de Paz, alto ejecutivo también de la operadora y, sobre todo, íntimo amigo del expresidente del Gobierno. Esas reuniones se produjeron el 24 de octubre y el 29 de ese mismo mes de 2024. La primera fue un mano a mano entre Zapatero y Murtra, que en ese momento presidía Indra. La segunda fue una comida a la que se sumó De Paz, en un restaurante al lado de la calle de Ferraz, donde está la sede del PSOE. Aquellas citas, más la siguiente, un día más tarde, con Pedro Sánchez, no fueron a cero grados. Al contrario, respondían a un intento de Zapatero de convertirse en asesor del presidente de Indra, la compañía de tecnología y defensa controlada en un 28% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Se trataba de incorporarse como 'senior advisor', con un sueldo que algunas fuentes cifran en 100.000 euros al año, similar al que tuvo con EY. Dada su condición de expresidente y de que Indra está administrada desde la Moncloa, su fichaje tuvo que pasar por la Comisión de Auditoría y Cumplimiento, encargada de velar por que no hubiera ningún conflicto de interés, ni ningún problema reputacional, así como por la de Nombramientos y Gobierno Corporativo. El fichaje de cualquier político en la compañía se mira con lupa desde que Fernando Abril-Martorell, que fue presidente hasta 2021, descubrió los sueldos que se pagaban a Felipe González, a José María Aznar y a Javier Solana. Virginia Arce dirigía la de Auditoría y Cumplimiento, y Olga San Jacinto, ambas consejeras independientes, la de Nombramientos. Ninguna de las dos veía con buenos ojos la contratación de Zapatero, pero la propuesta llegó al consejo de administración, donde el expresidente de España entre 2004 y 2011 encontró el apoyo acérrimo de un consejero. Fue el de Miguel Sebastián, que fue su director de la Oficina Económica de Presidencia en una primera fase y ministro de Industria, Turismo y Comercio en la segunda legislatura. TE PUEDE INTERESAR Sebastián, que había sido nombrado consejero de Indra cuando el PSOE tomó las riendas de la SEPI, defendió la honorabilidad de Zapatero y su amplia red de contactos en Latinoamérica, con una agenda que podría ser muy útil al grupo para abrir puertas con gobiernos de izquierdas. Según fuentes presentes en ese consejo, el economista, que hace unos días justificó en un vídeo la joyería que el político leonés tenía en una caja fuerte, alabó las capacidades del que fuera su jefe ante la cara de póker de algunos de los presentes. Sin embargo, varios de los consejeros independientes expresaron su opinión en contra, por la implicación política, ya de por sí muy marcada en Indra, que tendría el hecho de conceder a Zapatero la condición de asesor sénior, con perfil de lobista conseguidor. Belén Amatriaín, presente en ambas comisiones de control, alzó la voz para exponer los problemas reputacionales que podría suponer que un Gobierno del PSOE nombrase a un expresidente del PSOE asesor de una compañía controlada desde la Moncloa. TE PUEDE INTERESAR Especialmente después de que Pedro Sánchez hubiera utilizado a Zapatero como mentor en sus mítines para las elecciones de un año antes. Participó al menos en una docena de actos de campaña para arengar a las masas socialistas, que daban por perdidos los comicios tras los resultados, dos meses antes, de las municipales y autonómicas. Lo había convertido en una especie de 'coach' porque, según decían en Ferraz, era "un gran activo". Y tanto que lo fue, porque Sánchez consiguió los votos suficientes para mantenerse en la Moncloa con el apoyo de Podemos, ERC, PNV y Junts. Las agendas de José Luis Rodríguez Zapatero están repletas de citas personales, reuniones, viajes y asistencias a conferencias. Algunas totalmente insignificantes, como sus visitas a la peluquería; otras mostraban con quién se movía el expresidente del Gobierno, y otras eran auténticos indicios de los negocios que hacía o pretendía hacer el líder socialista. Entre estas últimas se encuentran las anotaciones que revelan los encuentros con Marc Murtra, actual presidente de Telefónica y entonces de Indra, y con Javier de Paz, alto ejecutivo también de la operadora y, sobre todo, íntimo amigo del expresidente del Gobierno.
El día que Zapatero intentó que Indra le contratase como asesor por 100.000€
El líder socialista estuvo a punto de lograr un contrato como asesor de la compañía de defensa controlada por el Ejecutivo, a razón de 100.000 euros anuales







