El juez de la Audiencia Nacional Fernando Calama ha escrito en un auto de 88 páginas que José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno entre 2004 y 2011, “dirigió una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras, así como a la obtención de resoluciones administrativas y ventajas económicas a favor de terceros”. Calama tomará declaración a Zapatero el próximo 2 de junio en calidad de investigado. Es la primera vez en la reciente etapa democrática que un presidente del Gobierno es imputado por corrupción.

La influencia delictiva que el juez atribuye a Zapatero es doble: nacional e internacional. En España, el expresidente favoreció, mediante una supuesta presión a miembros del Gobierno de Pedro Sánchez, el rescate de la aerolínea Plus Ultra –un préstamo de 53 millones de euros– aprobado por el Consejo de Ministros en marzo de 2021.

En Venezuela, Zapatero –cuya gestión sin lucro durante años facilitó la liberación de decenas de presos– influyó supuestamente en el Gobierno de Nicolás Maduro por algunos problemas de Plus Ultra para operar en ese país.

El juez Calama basa sus afirmaciones en los trabajos de la UDEF, unidad policial especializada en la investigación de tramas corruptas. Entre las pruebas manejadas por la UDEF se encuentra el contenido del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, el socio venezolano de Plus Ultra hasta hace unos meses (tenía el 40% de las acciones) donde aparecen mensajes sugiriendo que “el pana Zapatero” está detrás de las gestiones de la compañía aérea para lograr el rescate en plena pandemia.