La Universidad pública vasca (EHU, por sus siglas en euskera) ha presentado este lunes un amplio análisis estadístico de las notas de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU, la antigua Selectividad) a la luz de la controversia por las calificaciones de euskera y por el hecho hasta ahora desconocido de que 40 estudiantes hayan logrado en la jurisdicción contencioso-administrativa que un juez anule temporalmente su calificación en el examen de lengua vasca a la hora de formalizar su matrícula universitaria. La conclusión, verbalizada por el rector, Joxerramon Bengoetxea, es que lo sucedido “entra dentro de una normalidad estadística” a pesar de que las denuncias de alumnos de colegios privados del entorno de Bilbao con modelo A (el que imparte la docencia mayoritariamente en castellano) hayan abierto un debate político y social de grandes dimensiones.
El primer dato es que las medidas cautelares afectan al 0,33% de los 11.833 estudiantes que hicieron la prueba de euskera. La nota media general euskera fue de 6,33 sobre 10, “en medio de la tabla”. La de castellano sí fue superior, de 6,42, pero en una de las dos variantes de Matemáticas fue de 5,08 puntos e incluso en Física la media fue de suspenso, de 3,99. Es cierto que euskera fue la asignatura con más ceros, aparentemente 313 inicialmente y 163 después de las revisiones, el 2,64% y el 1,37% respectivamente, pero en proporción los hubo más en otras materias, principal en Física, cursada por muchos menos alumnos. Llegaron al 3,2%.








