La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 en el País Vasco, a la que han concurrido 13.620 estudiantes, ha quedado marcada por la sorprendente multiplicación de ceros y suspensos registrados en el examen de Lengua Vasca y Literatura II. Un total de 168 jóvenes han sido calificados en primera instancia con un cero y han visto peligrar su acceso al grado que deseaban cursar en la universidad. Han salido a la calle a protestar porque sospechan que ha habido una mano negra en la corrección de los ejercicios de Euskera. La gran mayoría de estos roscos fueron evaluados por dos tribunales concretos, donde recayeron alumnos de colegios concertados de Bilbao que cursan el Bachillerato en el modelo A (en castellano y con el Euskera solo como asignatura) y, además, en un tramo alfabético concreto (los apellidos que van desde la I a la S). En uno de estos tribunales, el 11, el evaluador puso un cero en alrededor de 80 ejercicios, todos salvo uno. Hay una coincidencia general en que “algo raro ha pasado” por darse esta llamativa coincidencia. La universidad pública vasca EHU asegura que “no ha ocurrido nada anormal” porque “en todo momento se ha seguido un procedimiento que garantiza la igualdad de oportunidades de todo el estudiantado”.En 2025, también hubo notas muy deficientes en Euskera, sin llegar a las cifras que se han dado ahora, pero entonces pasó desapercibido. Este año, la nota media de esta materia ha experimentado una desviación a la baja de medio punto (0,5), según datos del Departamento de Educación. Los criterios de corrección se han endurecido esta vez y se han penalizado con más severidad los errores ortográficos, por ejemplo, pero esta argumentación no convence a los estudiantes afectados y sus familias: “Chavales de un mismo colegio han sacado notas diferentes en función del tribunal que les ha tocado. Algunos evaluadores han aplicado una vara de medir más severa con algunos alumnos de determinados colegios. Sabían a qué centros estaban corrigiendo”, afirma la madre de un joven que recibió un cero del tribunal 11 y posteriormente subió la nota “unas décimas” tras reclamar su revisión. Tras las solicitudes de los alumnos para que se revisasen sus notas, los 168 ceros bajaron a 110, aunque la gran mayoría siguió teniendo una calificación muy baja en Euskera.Los seis colegios de Bilbao, algunos muy influyentes, donde han estudiado los afectados, han decidido ahora guardar silencio públicamente por “miedo a quedar estigmatizados” y ser señalados como contrarios al euskera. Callan para no dar pábulo a “la persecución” que dicen estar sufriendo en las redes sociales, donde han sido tachados como “euskarófobos”. María José es el nombre ficticio de la madre del citado joven al que la calificación de Euskera rebajaba la nota final de acceso a la universidad. Explica a EL PAÍS que no tienen ninguna animadversión al euskera, pero desea que se esclarezca lo ocurrido: “Esto es una anormalidad. Quiero que se sepa lo que ha pasado, porque esto no ha sido una cata a ciegas. No se ha guardado el anonimato de los colegios durante las correcciones”. Muchos de los ceros han sido otorgados a alumnos que han estudiado en euskera durante toda la ESO y solo en el Bachillerato lo han hecho en castellano, también a chavales con certificados oficiales del C1 o el B2 en euskera, lo que en principio debería ser una garantía de que dominan esta lengua.Recurso a los tribunalesEl académico Erramun Osa, miembro de la Real Academia de la lengua vasca Euskaltzaindia y alcalde de Garai (Bizkaia) por el PNV, reconoce estar “sorprendido y desconcertado” con la alta concentración de ceros registrados en dos tribunales (había 12 en total) y por unos examinadores concretos a los que se asignaron unos apellidos. “Esto no se ha gestionado bien”, comenta Osa, sin ocultar su disconformidad con que “algunos centros consideren el Euskera como la maría de la enseñanza”. “En una comunidad con dos lenguas oficiales”, añade, “no puede ocurrir esto. Imaginemos que ocurre a la inversa y alumnos del modelo D [en euskera] muestran grandes carencias en castellano. Esto no se da. Algunos centros tienen que hacer un mayor esfuerzo para acercarse a la lengua vasca”.“Esto no va de ir contra el euskera”, sostiene la madre del joven suspendido: “Se está manipulando y politizando este asunto. Si este caso se hubiese dado en Matemáticas, estaríamos ante el mismo problema”. Esta familia es una de la treintena que ha presentado un recurso en los tribunales solicitando que no se les tenga en cuenta la nota de Euskera a la hora de formalizar la preinscripción en la universidad pública vasca. Los jueces han observado indicios de que “se ha podido quebrar el deber de garantizar el anonimato del alumnado y de los centros educativos en el procedimiento de corrección y calificación” y en sus autos han sido tajantes al requerir a la EHU que admita a estos alumnos suspendidos sin tener en consideración la nota en Euskera. La universidad ha anunciado un recurso a estas decisiones judiciales porque considera que su ejecución supone contravenir el Real Decreto 534/2004, la norma estatal que regula la prueba de acceso a la universidad, y también “altera las condiciones de admisión”. Pero finalmente, y a regañadientes, ha tenido que acatar la orden de los jueces y aumentar las plazas de acceso a la EHU para dar cabida a los estudiantes que han recurrido a la justicia.Esta polémica coincide en el tiempo con la tramitación en el Parlamento vasco de una nueva ley de empleo que impulsa el PNV con el apoyo abstencionista de EH Bildu y el rechazo de los socialistas, con la finalidad de blindar las exigencias de euskera en las convocatorias públicas de empleo, que en los últimos tiempos han sido sistemáticamente anuladas por los tribunales por considerar que son discriminatorias.Julen Llanos, responsable de Educación de CC OO-Euskadi, echa en falta “una explicación fehaciente y transparente por parte de la universidad”, cuyos dirigentes “han generado una enorme incertidumbre entre el profesorado, el alumnado y las familias”. “Todo está siendo muy raro, pero el peor papel lo está jugando la EHU”, apunta. Un veterano profesor de la facultad de Sarriko de la EHU que pide no ser identificado pone el acento en que “lo ocurrido no se sostiene estadísticamente”, cuando se ha descubierto que la gran mayoría de ceros provienen de un par de tribunales. Y apostilla: “Aquí se ha juntado, por un lado, el hecho de que el equipo rectoral puede tener un sesgo muy militante con el euskera y, por otro, un grupo de alumnos, todos provenientes del modelo A, cuya capacitación en euskera puede no ser muy alta. Pero me cuesta pensar que haya podido producirse una confabulación contra estos estudiantes”.Una recogida de firmasUna evaluadora de los exámenes de euskera, Angeriñe Elorriaga, profesora de la EHU, sale en defensa del trabajo realizado por este colectivo: “Ha habido ceros en Euskera en todos los tribunales, y también en otras asignaturas, pero no se habla de eso. Se centra toda la atención en tribunales concretos. A nosotros no nos informan de qué centros vamos a corregir. Me hubiera gustado tener más respaldo desde el minuto cero por parte de las instituciones”, señaló en una entrevista en Radio Euskadi. Estos días se ha puesto en marcha una recogida de firmas de apoyo al colectivo de evaluadores del Euskera de la PAU.Miles de personas exigieron el jueves pasado “superar” en Euskadi el sistema de modelos lingüísticos actuales y apostar por “un modelo educativo generalizado” en euskera que “garantice que todo el alumnado, en igualdad, sea competente en esta lengua”, así como avanzar en su normalización y revitalización “en un contexto de emergencia lingüística”. La convocatoria de Euskalgintzaren Kontseilua se ha celebrado en las tres capitales vascas bajo el lema “Justicia para el euskera, euskera para todos/as” y se ha convertido en un grito contra “la ofensiva contra el euskera”.Estitxu Garai, vicerrectora del Campus de Bizkaia y Comunicación, afirma a este diario que la EHU ha actuado “aplicando escrupulosamente la normativa” durante el proceso de diseño y corrección de los exámenes, que es un procedimiento tasado y de obligado cumplimiento para asegurar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado. Garai considera “grave” que este asunto haya llegado a los tribunales y que el debate se haya centrado ahora en “algo muy sensible como el euskera”. Advierte de que “ha habido ceros en otras materias” y que esos alumnos, siguiendo la lógica que los jueces han aplicado con las notas de Euskera y en su derecho de exigir la igualdad, “podrían solicitar también que no se les compute su cero en Matemáticas o Física” para mejorar sus posibilidades de acceso a la universidad.El exdirector del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa no Universitaria (IVEI) Francisco Luna pone el foco en que “el desarrollo del sistema educativo vasco durante estos últimos 40 años demuestra que los resultados de los alumnos son cada vez peores, lo cual podría significar que estamos llegando a la estación de destino con el actual sistema de modelos lingüísticos en la educación”. Y añade que “siempre se ha sospechado, y hay investigaciones que lo avalan, que en colegios privados se inflan las notas [de otras materias] para compensar las bajas puntuaciones de Euskera, pero hasta ahora no ha pasado nada”.El abogado Iñaki Picaza, del despacho Picaza Legal de Bilbao que lleva la defensa de los alumnos que han recurrido a los tribunales, admite que sus representados están “viviendo un drama” por el “disparate estadístico” que se ha producido en las correcciones y añade que los estudiantes afectados “están siendo rehenes de un fuego cruzado entre el Departamento de Educación [del Gobierno vasco] y la EHU”.La tormenta desatada también ha puesto al descubierto que no existe sintonía entre estas dos instituciones que integran la comisión mixta (con cinco miembros cada una) encargada de organizar la PAU vasca. La consejera del ramo, Begoña Pedrosa (PNV), criticó en el Parlamento la “falta de información” que han recibido en este proceso de la universidad. “La gestión de la comunicación ha sido asimétrica, no tenemos toda la información”, dijo al referirse a este caso. Y exigió a la EHU que actuase ante este asunto “con transparencia”. La vicerrectora Garai admite que están “dolidos” por la posición que ha adoptado el Ejecutivo cuando Educación es parte implicada al 50% con la EHU en la organización de la Selectividad y más de la mitad de los examinadores son profesores a su cargo de las enseñanzas medias (el 76,4% de los correctores procedían de Bachillerato).
La lluvia de ceros en Euskera en la PAU vasca, en los tribunales: “Se está politizando”
Parte de los afectados, de seis colegios de Bilbao, sospechan que la corrección no fue anónima. La Universidad defiende la limpieza del proceso y apunta a un descenso del nivel








