El pulso entre la universidad pública EHU (Euskal Herriko Unibertsitatea) y las decenas de alumnos descontentos con su calificación en el examen de Lengua Vasca y Literatura II realizado el dos de junio en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) ha llegado a los tribunales. Varios juzgados de Bilbao remitirán oficio a la EHU para que no tenga en cuenta o queden en suspenso, de forma cautelar, la cascada de ceros obtenidos en la prueba. Esto quiere decir que la nota no influirá a la hora de elegir universidad y matricularse en el grado escogido. Esta medida solo se aplicará a aquellos estudiantes que protestaron por la baja calificación y acudieron a la Justicia para denunciar la situación, solicitando medidas cautelares. En concreto, los Juzgados han determinado que "las calificaciones" en euskera no sean tenidas en cuenta o queden en suspenso "a los efectos del cálculo de la nota de acceso y de admisión y, por ende, de los procedimientos de preinscripción, adjudicación de plazas y matrícula hasta la resolución del recurso".Iñaki Picaza, uno de los abogados de varios jóvenes afectados, ha afirmado que "se empieza a reparar un agravio". "Estamos muy contentos de que se haya otorgado la medida cautelar, y confiamos en que la EHU cumpla con lo que ha establecido el juzgado y les permita matricularse durante la tarde de este lunes y el martes", ha afirmado Picaza en declaraciones a la agencia de noticias Europa Press.El letrado presentó una demanda ante un Juzgado de lo Contencioso-administrativo "contra la autoridad educativa que ha seguido este procedimiento reglado saltándose, con absoluto desprecio, la garantía de anonimato" de los estudiantes y el centro del que proceden. Picaza ha manifestado que al no cumplirse dicha garantía, no es posible alcanzar "la objetividad en las correcciones". Picaza alegó que había "sospecha de sesgo" porque se había puesto "cero" en bloque a un grupo de estudiantes frente a otro.Las bajas calificaciones, concentradas en dos tribunalesAl hablar de sesgo, el abogado se refiere a la polémica surgida en torno a la aluvión de ceros y su relación con que los alumnos procedían de centros concertados. La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, compareció hace una semana respecto a este tema asegurando que de los 12 tribunales encargados de corregir estas pruebas, los números 11 y 12 acumulan 108 de las 168 calificaciones de cero puestas, un 64,3% del total. Concretamente, el tribunal 11 concentró 80 calificaciones de cero y todos los ejercicios que obtuvieron esa nota, salvo uno, fueron evaluados "por una única persona" que tenía asignado un tramo alfabético concreto. Al parecer, este docente habría conocido supuestamente que los alumnos a los que calificaba procedían de centros concertados y cursaban el modelo A, es decir, una enseñanza en castellano como lengua vehicular, excepto en la asignatura de Lengua y Literatura Vasca. La Justicia vasca ha trasladado su decisión a la EHU y, en su caso a la Administración educativa competente, "para la efectividad inmediata de la medida, requiriéndoles la reserva de la plaza correspondiente mientras se sustancie el recurso".
La guerra por los 'ceros' en euskera llega a los tribunales: la Justicia vasca exige que la nota no cuente para acceder a la universidad
Esta medida solo se aplicará a aquellos estudiantes que protestaron por la baja calificación y acudieron a la Justicia para denunciar la situación.










