Entrevista

Waterloo (B�lgica)

Actualizado 6

JUL.

2026 - 00:21Kelly Devine, presidenta en Europa de Mastercard,EXPANSION La directiva del gigante estadounidense de pagos destaca la importancia del pa�s en su estrategia europea por su entorno din�mico y la madurez digital.Mastercard apuesta por Europa y por Espa�a, uno de sus mercados m�s relevantes y que aporta una parte fundamental de sus ingresos internacionales, y asegura que puede protagonizar la pr�xima revoluci�n en el mercado de pagos. Es el plan de Kelly Devine, presidenta en Europa de la compa��a estadounidense de medios de pago, que recibe a EXPANSI�N en la sede global de Mastercard en Waterloo, donde tambi�n tiene el Centro Europeo de Resiliencia Cibern�tica.�Qu� valor tiene Espa�a en la estrategia global de Mastercard?Espa�a es, sin duda, uno de nuestros mercados m�s importantes en Europa. Por su madurez, es el eje de mucha de la innovaci�n que estamos exportando a Europa. Es un entorno muy din�mico. Adem�s, es el hogar de nuestro mayor socio en el continente, Banco Santander.Esta relaci�n nos permite alinear nuestras hojas de ruta e innovar conjuntamente; por eso elegimos Espa�a para realizar este mismo a�o nuestra primera transacci�n ag�ntica, que es como se denomina una compra o pago electr�nico ejecutado de forma aut�noma por la Inteligencia Artificial (IA) en nombre de un usuario.Ha mencionado que es un mercado muy din�mico.S�. El mercado espa�ol es extremadamente vibrante. Los datos respaldan este dinamismo: el 91% de los comercios espa�oles ya acepta pagos contactless, una cifra superior a la de muchos pa�ses vecinos. Adem�s, el 28% de la poblaci�n utiliza la tarjeta bancaria a diario y el 16% realiza pagos m�viles. La estrategia de Mastercard en Espa�a se centra en liderar la evoluci�n del sector mediante la simplificaci�n, seguridad e interoperabilidad de los pagos. Es algo que tiene efectos muy directos sobre la econom�a. Por ejemplo, el turismo, como motor econ�mico esencial en Espa�a, se beneficia directamente de estas innovaciones en pagos y movilidad. El despliegue del sistema para el pago con tarjeta en el transporte p�blico en ciudades como Madrid, Santander o M�laga, entre otras, con Mastercard como socio en el �rea de tecnolog�a de pagos, no solo favorece a residentes y visitantes, sino que tambi�n posicionan a Espa�a como referente europeo en la transformaci�n digital.�Cu�les son sus prioridades en Europa en los pr�ximos a�os?Tenemos dos grandes retos. El primero es equilibrar nuestra capacidad global con un servicio profundamente local en cada mercado. El segundo es asegurarnos de que escalamos la innovaci�n para que Europa siga liderando la historia de los pagos. Queremos poder decir que la pr�xima gran revoluci�n de los pagos tambi�n se invent� aqu�, en Europa.Hablando de esa nueva revoluci�n, �cu�les son las principales novedades en pagos que vislumbra Mastercard?Nuestra estrategia se centra en la simplificaci�n y la seguridad. Estamos impulsando iniciativas como los pagos en un click y el uso de claves de acceso biom�tricas para que el proceso de compra sea m�s �gil y seguro. La meta es alcanzar la tokenizaci�n total del comercio electr�nico para 2030. Ya hemos llegado al 50% en Europa. Estas tecnolog�as son los pilares de lo que llamamos pagos a trav�s de la inteligencia artificial, algo que vemos como una tendencia ganadora. Adem�s, estamos integrando el uso de stablecoins para optimizar pagos transfronterizos y entre empresas, garantizando la interoperabilidad en este nuevo ecosistema.Existe un intenso debate pol�tico sobre el euro digital. Algunos sectores lo ven como una forma de que Europa gane autonom�a frente a gigantes estadounidenses como Mastercard. �Se siente el enemigo a batir por esta iniciativa?Espero que no nos vea como el enemigo. Nosotros vemos el euro digital como una forma de competencia, y la competencia es el combustible que nos obliga a mejorar. Sin embargo, creemos firmemente en el potencial de una colaboraci�n entre la infraestructura p�blica y la innovaci�n privada. Sobre la narrativa de "empresa americana vs. europea", creo que hoy es una distinci�n obsoleta. Aunque nuestra sede est� en EEUU, somos muy europeos: tenemos una junta directiva independiente en Europa, un equipo de gesti�n europeo y traemos nuestra tecnolog�a f�sicamente al suelo europeo. Muchos de nuestros socios europeos tambi�n operan en EEUU y cumplen sus leyes; es un debate dogm�tico que, cuando se analiza con pragmatismo, no sostiene el peso de la realidad actual.A pesar de ello, �perciben riesgos en el proyecto del euro digital?El mayor riesgo es la fragmentaci�n. Si el euro digital se convierte en una "isla" y pierde la interoperabilidad entre fronteras, la innovaci�n se estancar� y los �nicos ganadores ser�n los defraudadores, que no conocen fronteras. Como consumidores, queremos soluciones que funcionen en todas partes: en el metro de Londres, en un ferry en S�dney o comprando online desde Madrid.Si Europa se cierra en s� misma con el euro digital, existe el peligro de que quede rezagada frente a los nuevos desarrollos globales, algo que los legisladores seguramente no desean.Al final, al usuario no le importa de d�nde viene el dinero o por qu� tuber�as se mueve. Lo que quiere es que la experiencia funcione, sea segura y que, si algo sale mal, est� protegido.En materia de ciberseguridad, �puede la infraestructura del euro digital igualar la capacidad de detecci�n de fraude de la red de Mastercard?Construir desde cero lo que ya existe es poco productivo. Mastercard tiene una visi�n global y, si detectamos un nuevo vector de fraude en Londres, podemos cerrar esa puerta inmediatamente en Argentina. Una infraestructura que sea una isla europea no detectar�a estos patrones globales. Hemos invertido miles de millones en ciberseguridad y creemos que lo m�s sensato es construir sobre la infraestructura y el conocimiento ya existentes.Banca