American Express sigue dando pasos para aumentar el número de comercios y de pequeños negocios que aceptan sus tarjetas en España y así acortar la gran distancia que le separa de Visa y Mastercard. Una cifra que prevé que crecerá en los próximos trimestres a partir de las respuestas obtenidas en el último Barómetro Europeo de Negocio que elabora American Express, en el que el 30% de los enciestados planea invertir para atraer clientes internacionales.En los últimos cinco años, la compañía ha sumado más de un millón de comercios donde se puede realizar operaciones con ese medio de pago, a un ritmo de entre 200.000 y 250.000 comercios al año, tal y como señala Julia López, vicepresidenta y directora General del área de Establecimientos de American Express para Europa Continental. “Del total del gasto que se realiza con nuestra tarjetas, el 65% procede de turistas extranjeros”, recalca en una entrevista con Cinco Días. La compañía, que no ofrece datos desagregados sobre el número de comercios en los que se acepta su medio de pago en España, sí detalla que esa cifra asciende a 170 millones en todo el mundo. Ese crecimiento exponencial de la presencia está muy ligado a la presencia creciente del turista estadounidense, el gran mercado de American Express, en España. Estados Unidos se ha convertido en el mercado emisor más importante de turistas a España procedentes de fuera de la Unión Europea. De los 407.437 viajeros que llegaron en 2020, una cifra bajísima condicionada por la pandemia, se ha pasado cinco años después a los 4,45 millones de 2025, un 4,6% del total. Y la evolución sigue al alza este año, con un avance anual del 6,9% en el primer cuatrimestre. En cualquier caso, la cifra de 2025 supera ya en 1,1 millones el registro prepandemiaLópez recalca que el turismo en España, en el que cada vez hay una mayor presencia de viajeros de alto poder adquisitivo (sus otros cuatro siguientes mercados más importantes son Reino Unido, Alemania, Francia y México), está abocado a un proceso de cambio. “Hay una oportunidad para pasar de volumen a valor, que no todo el gasto se realice en los hoteles, sino que también se produzca en los comercios locales y que de lugar a experiencias únicas”. De hecho, la compañía lanzó en España la pasada semana la séptima edición de Shop Small, su campaña de apoyo al comercio local para fomentar que los titulares de sus tarjetas descubran los negocios de sus barrios. “Recibirán cinco euros de abono por cada 20 euros o más gastados en una única transacción en los comercios adheridos a la iniciativa, hasta un máximo de cinco veces y limitado a un abono por comercio participante”. Pese a ese crecimiento, la distancia con los otros estándares de pago globales (Visa y Mastercad) en España sigue siendo muy relevante. Consciente de la brecha, López ensalza las ventajas de su compañía frente a los otros dos operadores. “El titular de la tarjeta de American Express gasta cinco veces más de media que Visa y Mastercard, las transacciones son tres veces mas altas y el gasto es 1,6 veces más”, recalca. La principal razón de su menor presencia es que los titulares de tarjetas tienen que pagar una cuota mensual que va desde los 7 euros de la Clásica a los 65 euros de la Platinum, mientras que en el caso de Visa y Mastercard no hay que pagar cuota. Esta diferencia es lo que hace que tradicionalmente los titulares de Amex tengan mucho más poder adquisitivo y mas propensión a las compras. A cambio, los titulares de esas tarjetas reciben beneficios a través del programa de fidelización de American Express, que pasa, entre otros, por puntos canjeables por compras o viajes o acceso prioritario en vuelos y también acceso gratuito a más de salas vip en 1.400 aeropuertos, en función del nivel de la tarjeta. Esos programas de fidelización están muy arraigados culturalmente en EE UU y forman parte de la estrategia comercial de las empresas para premiar a sus clientes más fieles, como hacen las grandes hoteleras estadounidenses, como Marriott, que tiene el sistema de recompensa más masivo del mundo (Marriott Bonvoy), con 270 millones de clientes.El otro gran motivo de su menor implantación es que las comisiones que pagan los comercios por aceptar American Express son mayores si se comparan con Visa y Mastercard. La razón es que American Express es la propietaria de la red de pagos, mientras que Visa y Mastercard son distribuidores de servicios bancarios.