Mientras los precios de los alquileres siguen subiendo de forma imparable en la mayoría de municipios de la Comunitat Valenciana, cada vez son más las localidades que solicitan a la Conselleria de Vivienda su declaración como zona tensionada, una herramienta que otorga la Ley Estatal por la que se pueden limitar las rentas.

Por poner un ejemplo, València ha pasado, en apenas cinco años, de ser una ciudad relativamente asequible para vivir de alquiler a liderar con contundencia el encarecimiento en toda España con un dato que asusta, y es que el precio medio se ha disparado un 82% desde que irrumpió la pandemia, según el último informe de Idealista. Traducido al día a día, supone haber pasado de pagar en torno a 8 euros por metro cuadrado en 2020 a moverse ahora en cifras superiores a los 14 euros. Así, un piso de 100 metros por el que antes se pagaban 800 euros al mes, ahora costaría 1.400 euros.

En comparación con el resto de España, según los datos de la misma plataforma del segundo trimestre del año, entre los grandes mercados las mayores subidas se han producido en Alicante (9,1%), Madrid (7,6%), València (7,2%), Sevilla (6,7%) y Málaga (5,6%). Las menores subidas entre estos mercados se han producido en Palma (4,6%) y Bilbao (2,9%), ciudad esta última declarada como zona tensionada.