06/07/2026 a las 01:34h.

Michel Sadelain, francés afincado en Nueva York, tuvo hace casi cuatro décadas una idea brillante para tratar el cáncer, pero que le pareció absurda al resto de la comunidad científica. Pensó que si ayudaba a las células del sistema inmune, las defensas naturales del organismo, ... a reconocer y erradicar las células de leucemias y linfomas se podría contar con un nuevo tratamiento. Esa idea fue el comienzo de una revolución que ya salva vidas: las células CAR-T, capaces de acabar con la leucemia o el linfoma de un paciente desahuciado con una única dosis. Durante su estancia en Bilbao, donde acudió con Carl June a recoger el premio Fronteras del Conocimiento , aventura que su estrategia no ha tocado techo y podría funcionar en problemas tan diferentes como la esclerosis múltiple, el alzhéimer o la regeneración del corazón tras un infarto. «Muchas son ideas muy atrevidas, quizá nunca funcionen, pero también lo era tratar el cáncer».

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