La fiesta del 250 cumplea�os de Estados Unidos arranc� el s�bado por la ma�ana en la capital con un desfile de nazis frente al Capitolio y una ola de calor extremo que oblig� a cancelar eventos y festejos. Y acab�, 16 horas despu�s, en plena madrugada, tras una evacuaci�n accidentada y convertida en choque ideol�gico por una tormenta, con un mitin polarizante y divisivo de Donald Trump resucitando el "temor rojo" y los fuegos artificiales m�s espectaculares y tard�os en la historia de la naci�n.La conmemoraci�n desde la proclamaci�n de la Declaraci�n de Independencia fue, en muchos aspectos, similar a de los a�os o las d�cadas pasadas. Un pa�s vestido, alimentado y te�ido de rojo, blanco y azul de costa a costa. Fiestas de jard�n trasero, barbacoas, perritos calientes y fuegos artificiales. Un despliegue militar a la altura de nadie m�s, con decenas y decenas de aviones de �ltima generaci�n sobrevolando el National Mall y la Casa Blanca durante toda la jornada. Con buques escuela y helic�pteros de todo el planeta honrando a su aliado en la bah�a del Hudson en Nueva York. Con conciertos, fiestas y desfiles en las principales ciudades y los pueblos m�s peque�os. Cantando a la "libertad" con una intensidad incomparable para quienes est�n seguros de no haberla perdido jam�s.Trump, a la espera de dar su discurso en la madrugada del s�bado.CHIP SOMODEVILLAAFPPero hubo tambi�n muchas otras cosas �nicas e in�ditas. Inesperadas e impropias que empa�aron el homenaje y la fiesta nacional. La primera y la m�s dif�cil de creer, cinco a�os y medio despu�s del asalto al Capitolio, es que Washington amaneci� con m�s de 400 enmascarados del Frente Patriota, un grupo neonazi, supremacistas blancos cargados de banderas que marcharon por los principales barrios y dejaron para el recuerdo im�genes ic�nicas, especialmente en el metro, de su odio racial y su nulo apego democr�tico. Llegaron, se fueron, ni hubo peleas ni detenciones, pero quer�an que se supiera que est�n ah�, que siguen ah�, esperando el momento.Que haga un calor insoportable, h�medo y pegajoso un 4 de julio en la capital que fue pantano no es extra�o. Ni siquiera que se tengan que cancelar los desfiles de bandas escolares de la ma�ana o que se tuviera que cerrar al p�blico, como ocurri� en la v�spera, la Gran Feria de inspiraci�n MAGA que Trump coloc� en el Mall, donde est�n los principales monumentos y museos del pa�s. Pero que haya discusiones, broncas e incluso conatos de altercados en ese mismo lugar porque los partidarios del presidente no creen en el clima ni en los expertos y creen que la evacuaci�n que se forz� durante un par de horas era culpa de los "globalistas", los "comunistas" y la "izquierda radical" tendr� un p�rrafo propio en los libros de Historia.Los espectadores bailan al son de la canci�n 'Y.M.C.A.' mientras contemplan los fuegos artificiales.GRAEME SLOANEFEEl tiempo arruin� en buena parte la jornada a pesar de que el presidente mandaba una y otra vez mensajes diciendo que �l hablar�a y que habr�a cohetes y luces aunque fuera en mitad de la noche. "Las tormentas traen buena suerte a cualquier ocasi�n. �Tambi�n hacen que los eventos sean un poco m�s emocionantes! Esperaremos a que pase, no me importa si son las 2:00 de la ma�ana o dentro de una hora. Parece que va a pasar, siempre lo hacen. Estar� all� pase lo que pase (...) Nuestros grandes veteranos, especialmente los de la vieja escuela, muchos de los cuales est�n all�, pasaron por un infierno, y eso no los detuvo. �Tampoco nos detendr� a nosotros! No voy a dejar que la lluvia detenga nuestra celebraci�n del 250 aniversario", escribi� en sus redes sociales. "Esos veteranos tuvieron que soportar un clima adverso el D�a D. Yo tambi�n estoy soportando un clima adverso. Pase lo que pase, voy a dar este discurso", le dijo poco despu�s a uno de los presentadores estrella de la Fox. "Si ellos pudieron desembarcar en las playas el D�a D, yo puedo dar un discurso", repiti� en una analog�a surrealista.Normalmente, cada 4 de julio los alrededores del Obelisco y del Museo Afroamericano se llenan con decenas de miles de personas que hacen picnic, cenan y esperan el espect�culo de luces y cohetes. Esta vez, la cita se hab�a convertido m�s bien en un acto pol�tico, una convocatoria con rodeos, la m�sica favorita del l�der y llena de mensajes para el mundo MAGA y los partidarios del presidente, que opt� por convertir una vez m�s su discurso en un mitin agresivo, revanchista. Intentando acaparar el protagonismo para vincular en el imaginario colectivo la gloria, el pasado y los valores de la naci�n con su ideario y su programa electoral. Muchos tuvieron que irse por la amenaza de una tormenta y las �rdenes del servicio secreto. Muchos otros no pudieron volver o pensaron que era demasiado tarde. Pero Trump, fiel a su estilo, apareci� pasadas las 23.00, detr�s de un cristal antibalas. "Esperaremos el tiempo que haga falta, no he cruzado el pa�s para ahora asustarme por unos rayos", gritaba un partidario frente a los agentes.Trump sac� su arsenal habitual, celebrando el excepcionalismo estadounidense y declarando que no hay naci�n equivalente en la historia de la humanidad. Pero siempre con �l como actor principal. "A diferencia de muchos otros pa�ses del mundo, en este tenemos libertad de expresi�n, libertad de religi�n e igualdad ante la ley; aunque a m� no me trataron muy bien, pero no vamos a entrar en detalles", afirm� con un gui�o a sus procesos penales. "Durante 250 a�os, Estados Unidos ha sido la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo. Porque... nadie puede ser como nosotros", presumi� el presidente.En esa noche especial, llev� a sus cantantes favoritos, los que abr�an y cerraban sus actos de campa�a electoral: Christopher Macchio con el God Bless America y Lee Greenwood con su ic�nico God Bless the USA. Hizo, como en las convenciones y en sus discursos sobre el Estado de la Uni�n, un show llevando al escenario a veteranos de guerra, h�roes condecorados y hasta a los astronautas del Artemisa que dieron la vuelta a la luna hace unas semanas. Luciendo un mont�n de banderas hist�ricas y apelando a la memoria de Buffalo Bill y su compa�era Annie Oakley, o los exploradores Lewis y Crack que se aventuraron a los nuevos territorios del pa�s por orden de Thomas Jefferson. O a William Harvey Carney, un esclavo que escap� y sirvi� como soldado de la Uni�n en la Guerra Civil, siendo el primer negro en recibir la Medalla de Honor.Espect�culo de fuegos artificiales del D�a de la Independencia cerca del Monumento a Washington, en el National Mall.GRAEME SLOANEFEPero tras apelar a la gloria, la excepcionalidad, a las personalidades que forjaron la naci�n, algo que cualquier otro presidente hubiera hecho, algo que de hecho Gerald Ford hizo en 1976 en Filadelfia o que Reagan, a menor escala, repiti� en 1986 en Nueva York, Trump volvi� a lo que le pide su naturaleza. Atac� a los jueces y a la oposici�n, habl� de fraude electoral e hizo lobby para que el Congreso apruebe su Ley para Salvar EEUU. Sac� pecho de los ataques a Venezuela y de la guerra en Ir�n. Y despleg� su nueva estrategia de cara a las legislativas de noviembre: el "temor rojo".Tal y como hab�a adelantado el viernes a los pies del Monte Rushmore, Trump centr� su discurso en el comunismo, en la amenaza roja, en el peligro para la identidad estadounidense y para las libertades. �Por qu� ahora? Porque la alcald�a de Nueva York est� en manos del socialista Zoran Mamdani (con el que por cierto se lleva muy bien) y sus compa�eros de partido han ganado algunas elecciones locales recientemente. Las encuestas van mal para los republicanos de cara a noviembre y Trump ha puesto toda la carne en el asador: o nosotros o los rojos."No queremos comunistas en nuestro pa�s. Nunca funcion� y nunca funcionar�". "El comunismo es un fracaso, y siempre lo ser�. El sistema comunista es lo opuesto al sistema estadounidense, y el sistema comunista nunca ha funcionado", dijo Trump. "Nos gusta detener una amenaza como esa de inmediato, antes de que comience; es como un c�ncer, hay que extirparlo, hay que extirparlo r�pido". "Todos hab�is venido esta noche con una sola bandera, y como nos dice nuestra Declaraci�n de Independencia, todos estamos hechos a imagen y semejanza de un Dios todopoderoso, y un comunista jam�s dir�a eso, de eso no hay duda", zanj�.