En un sofocante ambiente por la ola de calor extremo que azota la costa este de Estados Unidos, Donald Trump se dispone a dar esta noche un largo discurso a sus seguidores en Washington para celebrar el 250º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia del país en Filadelfia. Pese a las indicaciones del Servicio Meteorológico Nacional, que advirtió a la ciudadanía que debería evitar periodos prolongados al exterior en la capital, Trump está decidido, a sus 80 años, a desafiar al tiempo: “El 4 de julio hará aproximadamente 107 grados (41 grados Celsius) y yo voy a ir”, dijo el miércoles, durante la inauguración de la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt en Dakota del Norte. “Y voy a dar un discurso realmente largo solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa”.Para esta efeméride, en la que muchos americanos aprovechan para reunirse con sus familias y observar fuegos artificiales, el Congreso creó hace una década una comisión independiente llamada America 250. Sin embargo, su trabajo quedó en un segundo plano cuando el presidente Trump firmó el año pasado una orden ejecutiva con la que creó otra comisión, Freedom 250, que ha absorbido gran parte de su financiación y ha acaparado los principales eventos en Washington y alrededor del país.Trump creó una comisión paralela, Freedom 250, que ha absorbido la ingresos de la comisión independiente del CongresoEso explica que el 4 de julio, el día de todos los estadounidenses, se haya convertido en un mitin de Trump a cuatro meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato. El republicano dará su discurso desde el National Mall, la principal avenida de Washington, y después presenciará lo que describió como “el mayor espectáculo de fuegos artificiales de la historia”, en el que se lanzarán unos 850.000 proyectiles durante 40 minutos.El evento, bautizado como “Homenaje a Estados Unidos”, comenzará alrededor de las 13 horas e incluirá un conjunto de actuaciones musicales y discursos de aliados del presidente, acompañados por una cuarentena de sobrevuelos de aviones militares, que causarán disrupciones en el tráfico aéreo de la capital. “Lo que hay que recordar, especialmente con este calor, es que será un día muy, muy largo. La gente debe prestar mucha atención al calor, hidratarse y regresar a casa tan pronto terminen los fuegos artificiales”, advirtió la alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Bowser.El evento pondrá la guinda a las celebraciones por el 250º aniversario del país, que según una investigación demócrata en el Congreso “ha sido secuestrado y pervertido hasta convertirse en un foco de corrupción y enriquecimiento personal”. El informe, titulado De la vanidad a la locura: cómo la Casa Blanca privó al pueblo estadounidense de su 250º cumpleaños, expone en 55 páginas cómo el presidente ha convertido estos eventos en un “foco de corrupción y enriquecimiento personal”, y denuncia una red de presuntos casos de corrupción, fraude y esquemas de pago por influencia.Lee tambiénCuando vio que America 250, la comisión independiente, no iba a ceder a su presión para convertir las celebraciones en una adoración del trumpismo, Trump creó la organización Freedom 250 como una filial de la National Park Foundation (NPF), creada por el Congreso. El presidente tomó el control de su consejo directivo e instaló a personal de su campaña electoral, como Meredith O'Rourke y Chris LaCivita. Consiguió así, con prácticas poco transparentes, poner a su servicio una organización que se beneficia del estatus de exención fiscal de la NPF, y desvió opacamente recursos inicialmente destinados a America 250, organización que ha quedado carente de financiación.Fuentes entrevistadas por los demócratas del comité de la Cámara de Representantes afirmaron que la organización engañó a posibles donantes de America 250 proporcionándoles los datos bancarios de Freedom 250. El informe concluye que esto podría constituir fraude electrónico y fraude en la captación de donaciones benéficas. También engañó a varios artistas contratados para la Gran Feria Estatal Estadounidense, que se inauguró la semana pasada en el National Mall. Cantantes como Martina McBride o Young MC recibieron garantías de que el evento iba a ser apartidista, pero cuando se reveló que era un acto dedicado a Trump decidieron no participar.La investigación también revela que Freedom 250 ha puesto un elevado precio al acceso al presidente: algunos asistentes pueden desembolsar desde 500.000 dólares hasta más de 10 millones para tener la “oportunidad histórica de fotografiarse” con Trump.En las próximas semanas, está prevista la celebración de una carrera IndyCar en Washington y unos “juegos patrióticos” estudiantilesPrimero, Trump organizó una oración multitudinaria en la principal avenida de Washington, el National Mall. Después, aprovechó el día de su 80 aniversario para celebrar un combate de artes marciales mixtas en el jardín sur de la Casa Blanca. El miércoles pasado, inauguró una Gran Feria Estatal Americana con un discurso claramente partidista. En las próximas semanas, también está prevista la celebración de una carrera de coches IndyCar y unos “juegos patrióticos” con estudiantes de todo el país.Además, justificándose en el 250º aniversario, Trump ha demolido el ala este de la Casa Blanca para construir un salón de baile como el de su residencia de Florida, ha proyectado un monumental arco de triunfo junto al cementerio militar de Arlington y pintó la piscina reflectante de Washington del color “azul bandera americana” (aunque ha quedado verde por la presencia de microorganismos). También está tratando de crear un billete conmemorativo, de 250 dólares, con su cara, y presentó los nuevos pasaportes con su imagen, su firma y la Declaración de Independencia.La Casa Blanca asegura que el objetivo es incentivar el patriotismo y rememorar la grandeza de un país que nació con una revolución y se concibió como un experimento democrático contra la tiranía, pero ha envejecido a marchas forzadas en un imperio global autoritario en declive. La mayoría de estadounidenses no se siente representada por los eventos organizados, según la última encuesta de Gallup. Los consideran, más bien, una celebración dedicada a Trump, un presidente que aspira abiertamente a ser rey, y a su movimiento Make America Great Again.