La natación es un deporte excelente para quienes desean mantenerse en forma. Ayuda a mejorar la capacidad pulmonar, el tono muscular y la flexibilidad. Para muchas personas, además, estar en el agua es una manera de aliviar el estrés y mejorar el bienestar general. Y, ahora que las temperaturas ya han subido y estamos en la segunda ola de calor del verano, pasar estos días en el agua y practicar la natación es una buena manera también de estar más frescos.
Como nos explica Carlos López Cubas, fisioterapeuta de OSTEON Alaquàs Centro de Fisioterapia, la “natación es un medio excelente para mejorar la fuerza, la resistencia y el estado físico general gracias a las propiedades únicas del agua, como la flotabilidad, que reduce el impacto en las articulaciones”. También es un medio que nos “ofrece una forma entretenida de hacer ejercicio”. Con todo, “no siempre es el deporte perfecto si no se realiza correctamente”, matiza López.
Natación: los errores más comunes que cometemos
Los beneficios de la natación son numerosos si se practica correctamente. Sin embargo, es posible lesionarse si no lo hacemos bien. Según el especialista, “una técnica incorrecta puede generar sobrecargas musculares y molestias”. Aunque aquí el experto hace una puntualización. Depende de cuál sea el objetivo: no es lo mismo una técnica que nos permita rendir o nadar más rápido en una competición que la biomecánica más segura que nos aporte un beneficio clínico o de salud.









