Docenas de miles de personas participan este domingo en los rezos por el ayatolá Ali Jamenei en Teherán, en un acto lleno de fervor religioso y con llamadas de “Muerte a Trump”, que contó con la participación de altos cargos del país, en el segundo día de los funerales públicos.
Desde primera hora de la mañana no cabe un alma en la mezquita Mosala de Teherán con una mayor asistencia que el sábado, con personas por los pasillos de la enorme edificación y sin espacio en el patio principal.
Ondean banderas rojas, hay puños alzados en lo que se ha convertido en un símbolo del religioso y resuenan los habituales consignas de “muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”, pero también gritos de “Muerte a Trump”, todo ello en un ambiente cargado de devoción religiosa.
Junto con las decenas de miles de participantes, han acudido al rezo dirigido por el ayatolá Jafar Sobhani, de 97 años, los principales dirigentes del país como el presidente, Masud Pezeshkian; el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, o el comandante de la Guardia Revolucionaria Ahmad Vahidi.
También han hecho acto de presencia tres hijos de Jamenei –Masud, Mostafa y Meysam–, pero no ha asistido su también vástago y sucesor Mojtaba, a quien no se ha visto en público desde que fue nombrado líder supremo el 8 de marzo.












