Una marea humana salió este lunes a las calles de Teherán para saludar el cortejo fúnebre del exlíder supremo Alí Jamenei, en el tercer día de los funerales de Estado planeados como una demostración de fuerza y de unidad. Millones de personas inundan los espacios públicos de la capital. Las autoridades de Irán no difundieron una estimación del número de participantes desde que comenzó el homenaje el sábado, pero esperan entre 15 y 20 millones de personas en total. Jamenei murió el 28 de febrero, en el primer día de la guerra en Oriente Medio, como consecuencia del primer ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán. Tras 40 días de bombardeos, la república islámica llamó a la población a acudir en masa a este funeral como desafío a sus enemigos, puntualmente a Donald Trump y Benjamin Netanyahu. El féretro de Alí Jamenei, que dirigió el país durante más de tres décadas, hasta su muerte a los 86 años, estuvo expuesto al público durante dos días en la mezquita Gran Mosalá, un gigantesco espacio abierto dedicado a la oración, en Teherán. Un camión descapotable transporta ahora por la ciudad los restos mortales del líder supremo, cubiertos de flores y del emblemático turbante negro del ayatolá. También van allí los restos de los familiares que murieron con él: una de sus hijas, un yerno, una nuera y una nieta.
Millones de iraníes acompañan el funeral del líder supremo Alí Jamenei
La procesión sigue al féretro por las calles de Teherán, entre banderas rojas y carteles que llaman a matar a Donald Trump y Benjamin Netanyahu.











