Las elecciones generales serán antes o después, eso ya se verá, pero el plazo para su convocatoria se va acortando de modo inexorable y las preferencias del electorado favorecen hoy de modo claro a la derecha y penalizan a la izquierda. Si hubiera elecciones ahora, el PP obtendría 132 escaños (cinco menos de los que tiene) y Vox reuniría 64 (incrementando en 31 su representación), con lo que el bloque de derechas sumaría 196 diputados, veinte por encima de la mayoría absoluta. Por su parte, el PSOE caería a los 111 (diez menos de los que le sustentan ahora) y Sumar se quedaría en 12 (veinte menos).Dicho en otras palabras, si los españoles acudieran hoy a las urnas votarían por la apertura de un nuevo ciclo político, tras ocho años de gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez, y entregarían el poder a un partido conservador sometido a las condiciones de la ultraderecha, tal y como ha ido ocurriendo en el ciclo de cuatro elecciones autonómicas, orquestado por Génova, que se ha desarrollado entre los meses de diciembre del 2025 y mayo del año en curso, siempre con el mismo resultado: victoria de un PP que debe contentar a Vox.Otros datos relevantes de la encuesta realizada por Ipsos para La Vanguardia durante la segunda mitad de junio son los resultados para los dos grandes partidos nacionalistas catalanes. ERC mejoraría ligeramente los resultados obtenidos en las generales del 2023, ganando quizás un diputado, hasta alcanzar los 8. Pero Junts experimentaría un gran retroceso, puesto que perdería cuatro diputados y se quedaría en 3, empatando con Aliança Catalana, pese a que este partido no ha concretado aún su intención de concurrir. Cabe añadir que el portavoz republicano Gabriel Rufián es el político mejor valorado en el sondeo, con 4,4 puntos, por encima de Sánchez (3,4) o del líder del PP Alberto Núñez Feijóo (3,2), mientras que Miriam Nogueras, la portavoz de Junts, es la menos apreciada (2,1).El PSOE caería algo más y Sumar perdería uno de cada tres escaños si hubiera hoy eleccionesEn cualquier caso, la idea de que nos acercamos al inicio de un nuevo ciclo político va tomando cuerpo, lenta pero continuadamente. Núñez Feijóo ve más cerca la Moncloa y Pedro Sánchez ve, por el contrario, que sus esperanzas de darle la vuelta a la situación no son refrendadas por los encuestados.No es menor el hecho de que esta encuesta dé todavía como partidos más votados a los dos grandes que han ido alternándose en el poder desde las elecciones de 1982. Tampoco lo es que ambos consigan un resultado relativamente discreto. El de los populares podría interpretarse como que ganan más por la erosión del rival (y por la división de la izquierda) que por la ilusión que haya podido generar su método de oposición. El de los socialistas nos dice que el PSOE, perjudicado por los casos de corrupción y, también, por una tasa de fidelidad entre sus votantes mucho más baja que la de los conservadores, ha sufrido un desgaste quizás ya irreparable, incluso para un paradigma de la resistencia política como es Sánchez.Los únicos que permanecen ajenos a cualquier merma, y que lograrían según la encuesta un resultado excelente, doblando prácticamente el porcentaje de votos y el número de escaños respecto a las generales del 2023, son los ultraderechistas de Vox. Su ascenso tiene un correlato catalán con la subida de Aliança Catalana, que podría pasar de cero a tres escaños y, de paso, disputaría a Junts la representación de la derecha de Catalunya en el Congreso en una proporción mucho mayor a la de Vox ante el PP. Al igual que en otros países europeos, los extremistas de derecha prosiguen su avance en España, país regido hace medio siglo, a diferencia de aquellos, por una dictadura de la que Vox no reniega.El cambio de ciclo político se aproxima, según el sondeo de Ipsos para ‘La Vanguardia’Otra consideración, apuntada ya más arriba: aun asumiendo que quedan ya muy lejos los tiempos de la transición, cuando la izquierda situada a la izquierda del PSOE y concentrada en el PCE llegó a atraer a una parte significativa del voto, es incuestionable que los malos resultados previstos para este sector del arco político tienen también que ver con su fragmentación. De confirmarse los resultados de la encuesta, esta coyuntura contribuiría a reducir a un tercio la representación parlamentaria de Sumar y dejarían a Podemos fuera del Congreso. Lo cual nos induce a una última constatación: Podemos y Ciudadanos, que en el decenio pasado llegaron a creer que podrían relevar al PSOE y al PP como principales representantes, respectivamente, de la izquierda y la derecha, podrían estar ambos fuera, y pronto, de la escena parlamentaria.
PP y Vox se acercan a los 200 diputados, por Editorial
Las elecciones generales serán antes o después, eso ya se verá, pero el plazo para su convocatoria se va acortando de modo inexorable y las preferencias del electorado favorecen hoy de modo claro a la derecha y penalizan a la izquierda. Si hubiera elecciones ahora, el PP...










