Actualizado Domingo,
julio
03:23El tiempo siempre juega en contra despu�s de un terremoto. Durante d�cadas, las primeras 72 horas se consideraban la frontera entre la esperanza y la resignaci�n. Ya no tanto. Los equipos de rescate de la Unidad Militar de Emergencias (UME) aseguran que las grandes cat�strofes de los �ltimos a�os est�n cambiando esa realidad. Lo explica el brigada Juan Carlos Ib��ez, destinado en el equipo de b�squeda y rescate (USAR, por sus siglas en ingl�s de Urban Search and Rescue) del Batall�n de la UME desplegado en la base de Torrej�n de Ardoz. A ellos no les han activado para el terremoto de Venezuela, pues estaba de guardia el equipo de Mor�n, que es el que, desde el 26 de junio trabajan las 24 horas del d�a con un objetivo: intentar encontrar supervivientes entre los escombros. El brigada, que se siente agradecido por poder aportar su conocimiento desde Madrid, explica que hay dos claves para conseguirlo: �Mantener la esperanza y saber que cada vez la gente aguanta m�s tiempo�.�Tenemos que entender que a partir de las 24 horas baja la probabilidad de vida de una v�ctima exponencialmente. �Qu� pasa? Que ahora mismo estamos llegando a 72 y 96 horas con v�ctimas en estado bastante saludable�, explica. Una evoluci�n que se demuestra con los �ltimos rescates de personas que han permanecido m�s de una semana bajo tierra. �Nosotros siempre salimos con una motivaci�n extraordinaria, pero eso todav�a nos da m�s ganas de seguir trabajando�.Detr�s de cada despliegue internacional hay a�os de entrenamiento y una maquinaria preparada para activarse de inmediato. Los equipos entrenan todos los d�as aunque no haya emergencias. �La actualizaci�n es continua. Todos los d�as tenemos planificado nuestro Plan General de Adiestramiento. Esto al final es un entrenamiento continuo, que siempre est� en constante evoluci�n: t�cnicas nuevas, herramientas nuevas, protocolos nuevos... tenemos que estar siempre al pie del ca��n�, resume.La UME trabaja bajo los est�ndares de INSARAG, el organismo de Naciones Unidas que certifica a los equipos internacionales de rescate. Cada cuatro o cinco a�os actualiza sus procedimientos y somete a las unidades a nuevas evaluaciones. �Eso nos obliga a estar siempre al frente y con todo muy aprendido�.La tecnolog�a tambi�n ha cambiado la forma de buscar supervivientes. Drones, c�maras de b�squeda t�cnica, ge�fonos capaces de detectar vibraciones bajo los escombros o nuevas herramientas de perforaci�n forman ya parte del material habitual. �Los drones nos han facilitado totalmente el trabajo. Al final es mandar un peque�o elemento electr�nico donde a lo mejor una persona no puede llegar�. Su utilidad va mucho m�s all� de los terremotos y alcanza tambi�n a incendios forestales o inundaciones.Pero ninguna tecnolog�a sustituye al factor humano. Un despliegue internacional moviliza alrededor de medio centenar de especialistas entre mandos, sanitarios, psic�logos, log�stica, b�squeda t�cnica, gu�as caninos y rescatadores. Todos trabajan en espejo, divididos en dos equipos de doce horas, para mantener activo el operativo las 24 horas del d�a, los siete d�as de la semana. En Venezuela hay desplegados 65 miembros de la UME, 2 ingenieros del Ej�rcito de Tierra y ocho perros.Cuando un equipo espa�ol aterriza en la zona devastada todav�a queda una fase decisiva antes de empezar a retirar escombros. �Lo m�s importante es armarnos de esperanza, de energ�a y que nos den las directrices correctas para poder empezar a trabajar sobre el terreno�. La coordinaci�n con las autoridades locales y con el resto de equipos internacionales determina por d�nde comenzar la b�squeda.Los rescatadores parten sin saber cu�ndo regresar�n. �Nosotros salimos con la mochila cargada y no sabemos cu�ndo volveremos�. Durante los primeros cinco d�as son completamente autosuficientes gracias a un despliegue log�stico que incluye tiendas de campa�a, agua, alimentos y todo el material necesario para operar sin depender del pa�s.La preparaci�n no es s�lo f�sica. Tambi�n psicol�gica. �Trabajar con una presi�n tan extrema para nosotros merma mucho. Entonces, si psicol�gicamente no estamos preparados, el trabajo f�sico no se puede llevar a cabo�. Por eso cada contingente incorpora m�dicos, enfermeros y psic�logos, adem�s del entrenamiento emocional que reciben durante todo el a�o.El instante m�s delicado llega cuando los perros o los equipos de b�squeda t�cnica localizan una posible v�ctima. �El momento llega cuando sabemos que hay alguien ah� y tenemos que empezar a trabajar para llegar a �l�. A partir de ese instante cada perforaci�n, cada corte y cada movimiento se planifican al mil�metro para evitar nuevos derrumbes. �El objetivo de todo el despliegue es esa v�ctima que tenemos ah� en ese momento. Es poder sacarla, reunirla con su familia y poder cumplir nuestro trabajo�.Preguntado por qu� distingue a la UME de otros equipos internacionales que trabajan bajo los mismos protocolos de Naciones Unidas, evita cualquier comparaci�n. �En principio todos trabajamos bajo una normativa. El elemento diferenciador podr�a ser el uniforme, el color�. Lo importante, concluye, es otro objetivo compartido por todos los rescatadores desplegados en una cat�strofe: �Devolver a las familias a esas personas que han perdido�.















