La imagen de un nido de pájaros tejido con cables de fibra óptica es otro testimonio de la guerra que sigue afectando a Ucrania. Las aves aprovechan los cientos de kilómetros de cables esparcidos sobre la llanura del Donbás, la región más afectada por los combates, para construir su refugio.La periodista y activista ucraniana Olena Tregub utilizo su cuenta de X para compartir dos fotos de nidos construídos com fibra óptica. Explicó que los encontro luego de que uma bomba rusa derribara un árbol en el Donbás. “De las ramas destrozadas, surgió un pequeño nido de pájaro”, explica la directora ejecutiva de NAKO (Comisión Independiente Anticorrupción).En los últimos años, varios medios han publicado imágenes de campos enteros cubiertos por cables de drones utilizados por ambos bandos. Los drones FPV (First Person View) son guiados por fibra óptica para evitar las interferencias de radiofrecuencia. Una vez que el dispositivo cumple su objetivo, los cables cubren los terrenos como si fueran una telaraña.Las telarañas de plástico están invadiendo los campos de Ucrania de manera acelerada. En un solo mes, ambos bandos producen unos 15.000 drones con cable. Si cada uno lleva unos 40 km de cable, sumarían unos 600.000 km de fibra óptica que luego quedan esparcidos como “basura de guerra”.¿Cuál es el daño al ambiente que provoca la fibra óptica?El daño al ambiente será considerable. “Debido a su composición, estos cables podrían persistir en el ambiente más de seis siglos”, advierte León Moreland, investigador del Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente, en un artículo de Fast Company. Los cables forman redes entre los árboles y los llanos y esto supone un riesgo para muchas especies, como aves y murciélagos.Un artículo de Forbes añade que “la mayoría de los drones FPV depende de una conexión de radio con el operador, lo que puede ser su punto débil. Si el dron vuela demasiado bajo o detrás de una colina, la conexión puede perderse”.La agencia DARPA, del Ministerio de Guerra de Estados Unidos, desarrolló hace unos años, un dron de combate cercano que desplegaba un cable de fibra óptica mientras estaba en el aire y era inmune a las interferencias. Los primeros drones de este tipo tenían un alcance limitado (unos pocos kilómetros), pero en Ucrania pueden alcanzar objetivos a 42 km de distancia.“Los drones FPV de fibra óptica se utilizan cada vez más en ataques de emboscada, en los que el dron aterriza y espera el paso de su objetivo. Antes, en este tipo de ataques, el atacante permanecía inactivo para ahorrar batería, esperando una señal de un dron de reconocimiento que indicara la proximidad del objetivo”, explica Forbes.Ahora, como los drones de fibra óptica necesitan menos energía para mantener la comunicación a larga distancia, pueden permanecer al acecho junto a un camino o carretera durante un período prolongado.Las telarañas de fibra óptica no solo ponen en riesgo la superviviencia de aves y murciélagos. También constituyen un peligro para los agricultores y los conductores que están zonas aledañas al campo de batalla.
Las aves de Ucrania se adaptan al entorno del campo de batalla, tejiendo nidos con cables de fibra óptica de drones: la ingeniosa fauna silvestre se adapta a kilómetros de fibras de drones esparcidas por todas partes
Los cables forman verdaderas telarañas entre los árboles y los campos.El material tardaría unos 600 años en biodegradarse.











