Paloma Palomo | Mérida (EFE).- ‘Spartacus’ ha subido el telón del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida para acercarnos al mundo sensible del gladiador tracio con un diálogo sincrónico entre narrativa y ballet.
Un grito que resuena en la actualidad a través del eterno conflicto entre el yugo del opresor y la sed de libertad del ser humano.
Bajo la adaptación del texto de Ana Graciani y la dirección artística de María Graciani, esta propuesta despoja al héroe mítico de su armadura para descubrir al hombre, interpretado por Miguel Ángel Muñoz.
Un espectáculo que define un viaje a través del limbo difuso entre la vida y la muerte en un escenario donde coexisten el delirio onírico y la realidad más pura.
Con una escenografía cuidada al detalle, el teatro romano de Mérida se convierte en el cómplice perfecto para humanizar el mito de un hombre que luchó por su libertad hace 2.000 años.








