ColumnistasLa evaluación educativa no existe solo para poner notas o decidir promociones. Su función principal es permitir al sistema comprender dónde se encuentran las debilidades y cómo corregirlasEscuchar04 de julio 2026, 05:30 a. m.Costa Rica atraviesa, probablemente, la mayor crisis educativa de las últimas décadas. Y, paradójicamente, justo en medio de ese deterioro, el país debilitó su capacidad para medir qué están aprendiendo realmente los estudiantes. Andrés Fernández ArauzEconomista en jefe del Consejo de Promoción de la Competitividad. Licenciado en Economía y máster en Estadística por la Universidad de Costa Rica, posee una maestría en Data, Economics and Development Policy del MIT. Sus contribuciones académicas se han publicado en revistas nacionales e internacionalesEn beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Cuando un país pierde la brújula de su educación
En pocos años, el sistema educativo pasó de eliminar las pruebas FARO a implementar nuevas pruebas nacionales estandarizadas, que ahora también serán sustituidas. El resultado es un sistema de evaluación fragmentado e inestable













