Sin darle publicidad, el Gobierno vasco ha dado ya el primer paso para poner en marcha la doble licitación de la contrata de ambulancias de Osakidetza, la mayor externalización de la Sanidad pública. El Consejo de Gobierno, fuera del orden del día, aprobó este martes una doble de autorización de gasto por tratarse, en ambos casos, de contratos por un valor superior a los 5 millones de euros. Se espera que los pliegos se conozcan antes del parón vacacional, aunque la resolución definitiva podría tardar todavía meses.

Osakidetza tiene externalizados dos tipos de ambulancias. Por un lado, está el servicio de emergencias (vehículos amarillos) y, por otro, las ambulancias programadas (azules y blancas). Las UVI móviles sí son un servicio con personal propio. Cada licitación va por separado y ambas son millonarias, con un coste que supera holgadamente los 10 millones de euros mensuales.

La importancia especial de esta renovación de la contrata es que vendrá a regularizar la situación de interinidad que vive el sector desde finales de 2024, cuando fueron rescindidos antes de tiempo los acuerdos con la catalana Grup La Pau, que gestionaba las dos redes en Bizkaia y en Álava y era la principal contratista de Osakidetza. La cooperativa, ahora en concurso de acreedores, acumuló decenas de sanciones de la Inspección de Trabajo y otras incidencias que incluyeron el impago de nóminas.