La ola de frío y las restricciones en el suministro de gas volvieron a instalar la preocupación por el abastecimiento energético en Argentina. Mientras el Gobierno prioriza el consumo residencial y sostiene que las tarifas deben reflejar los costos reales del sistema, referentes del sector advierten que la falta de infraestructura y el encarecimiento del gas importado impactarán principalmente sobre la industria. En ese contexto, también surge una pregunta clave: si bien el gas para los hogares tendría prioridad, ¿el consumidor terminará igualmente afectado por otras vías?

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El Gobierno defiende el esquema tarifario y prioriza el abastecimiento residencial

El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo en su última conferencia que la política oficial apunta a que las tarifas de los servicios públicos recuperen gradualmente sus valores de mercado para cubrir los costos del sistema. En ese sentido, explicó que mantener tarifas subsidiadas implica que "alguien lo tiene que pagar" y afirmó que la decisión del Gobierno es que ese costo sea afrontado por quienes utilizan el servicio.