¿El corazón de una persona late diferente durante un eclipse de sol? ¿Y cambia la respiración? Los efectos de este fenómeno astronómico en los animales han sido ampliamente estudiados, pero no así en los humanos. Por eso, aprovechando el evento del 12 de agosto, Cataluña quiere impulsar una investigación en este sentido a través de lo que se conoce como ciencia ciudadana, esto es, con la colaboración de personas que desinteresadamente se ofrezcan a recopilar datos que después serán estudiados. Para ello, se ha diseñado una aplicación que recabará la información de forma anónima a través de relojes o pulseras inteligentes, y se espera que se pueda contar con la colaboración de unas 5.000 personas. En la presentación este viernes del proyecto, bautizado como Solaris, la consejera catalana de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, ha destacado que se trata de una iniciativa “pionera a nivel mundial” para analizar la respuesta fisiológica del cuerpo humano ante este fenómeno astronómico. “Nos encontramos ante una oportunidad única para aportar la ciencia a la sociedad y hacerlo de forma sencilla, para garantizar que el máximo de personas se anime a participar”, ha añadido. Para poder llevar a cabo el proyecto —en el que están implicados el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) y el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR)— es necesario bajarse la aplicación Solaris, que se podrá descargar desde la web del IEEC, y disponer de un reloj o una pulsera inteligente, o cualquier dispositivo que recoja los datos biométricos de la persona. La aplicación absorbe esta información, que está anonimizada, y la envía a una base de datos al Vall d’Hebron Institut de Recerca, que será el encargado de realizar la investigación, cuyas conclusiones se podrían conocer ya a finales de este mes de septiembre. La Generalitat espera contar con, al menos, 5.000 participantes en este experimento, que también debe comprometerse a recoger los datos biométricos durante los dos días previos y posteriores para poder así tener valores comparativos y poder determinar qué cambios se producen durante ese breve instante. Los estudios científicos realizados hasta ahora revelan que, durante un eclipse, las aves dejan de cantar y vuelven a sus nidos, mientras que los animales nocturnos como murciélagos y grillos se activan. También las plantas sufren cambios y, por ejemplo, algunas flores se cierran. En cuanto a los humanos, el proyecto Solaris busca centrarse en los cambios a nivel de ritmo cardíaco y respiratorio que pueden producirse. De cara a la observación del eclipse del 12 de agosto, en el que se espera una llegada masiva de curiosos y amantes de la astronomía, Cataluña ha habilitado un total de 23 puntos de observación en 18 municipios diferentes. La Generalitat espera la llegada de unas 50.000 personas a esta zona, básicamente en el sur de la comunidad, donde el eclipse se podrá ver de forma total y durante aproximadamente un minuto, justo antes de la puesta del sol.
Cataluña impulsa una investigación sobre los efectos del eclipse solar en el cuerpo humano
El Govern busca 5.000 voluntarios en la experiencia bautizada como Solaris, para recopilar datos biométricos durante el fenómeno del 12 de agosto










