Cada vez que las temperaturas aumentan, Jéssica Barbosa observa la piel de Galia Sofía con atención. La niña, de un año y cinco meses, comienza a presentar pequeñas ronchas en el rostro que, poco a poco, se extienden hacia la nariz y la boca. Aunque al principio creyó que era una reacción propia del calor, decidió acudir al hospital Bicentenario cuando los episodios empezaron a repetirse con frecuencia.“Cuando hace mucho calor se le pone roja la piel, la carita, la nariz y hasta la boquita. Le pica bastante. Ahorita le mandaron exámenes porque el doctor quiere descartar que haya algún problema adicional”, contó la madre.PublicidadJéssica explicó que Galia Sofía es la menor de sus cuatro hijos y la única que ha presentado este tipo de molestias. Por esa razón, cada nuevo episodio le genera dudas sobre si realmente se trata de una reacción provocada por las altas temperaturas o si existe otra condición que deba ser tratada.En casa procura aliviar las molestias con baños, compresas de avena y cremas suaves. Comentó que en un inicio recibió recomendaciones para utilizar talco, aunque luego los médicos le pidieron evitar ese producto y optar por alternativas que no irriten la piel.Mientras esperaba los resultados de la valoración médica, observaba a su hija sin dejar de acariciarle el rostro. A pocos metros, más padres aguardaban su turno con niños que presentaban cuadros similares.PublicidadPublicidadExplicación médica sobre el sarpullido por calorLa pediatra Martha Sánchez explicó que el calor y la elevada humedad favorecen una sudoración excesiva que puede afectar la piel de los niños. Añadió que esta condición suele presentarse con mayor facilidad en menores que ya tienen enfermedades preexistentes, como dermatitis atópica, debido a que la barrera natural de la piel se encuentra alterada.La especialista indicó que el exceso de sudor facilita la obstrucción de los poros por bacterias y células muertas, situación que provoca la aparición de pequeñas pápulas inflamatorias, conocidas comúnmente como granitos o sarpullidos por calor.Una consulta distinta llevó al hospital a Eloísa Arroyo, de 24 años. Su hijo de cuatro años acudía a un control luego de recibir tratamiento por un cuadro respiratorio que ya muestra mejoría.Sin embargo, aprovechó la visita para preguntar por las ronchas que aparecen con frecuencia en el cuello del niño cuando permanece expuesto a las altas temperaturas.“A él le salen bastante aquí en el cuello. Yo le pongo una cremita para que se le calme”, comentó la residente de Bastión Popular.PublicidadLa madre explicó que las lesiones aparecen desde hace algún tiempo y que suele mantenerlas controladas con las indicaciones recibidas por el personal de salud. Aunque el motivo principal de la consulta era revisar la evolución de la gripe del menor, ella consideró importante despejar sus dudas sobre esas irritaciones que vuelven cada vez que el calor aumenta.Cuándo buscar atención médica urgenteLa pediatra señaló que estas lesiones suelen resolverse con cuidados básicos, aunque existen señales que requieren atención inmediata. Explicó que se debe acudir nuevamente a un centro de salud cuando las ronchas presentan pus, cambios importantes de coloración, compromiso de capas profundas de la piel o aparecen acompañadas de fiebre y síntomas generales.Rosaura Gómez conoce bien esa recomendación. Su hijo Michael, de 8 años, presenta irritaciones cada vez que permanece mucho tiempo bajo el sol o suda en exceso durante sus actividades diarias.“Con el calor le salen las ronchas. Antes le ponía talco, pero la doctora me dijo que ya no lo use. Ahora le aplico una cremita para aliviarle la piel”, explicó la mujer, de 32 años.Contó que incluso le pide a su hijo llevar una toalla para secarse el sudor cuando sale de casa, aunque reconoce que muchas veces no la utiliza porque el roce le produce ardor.“Uno trata de hacer todo para que no empeore. Si algún día veo que ya no mejora con la crema, ahí sí lo llevaría a un dermatólogo”, comentó.Recomendaciones para cuidar la piel de los niñosLa especialista recomendó mantener un baño diario con agua tibia y jabón con pH neutro, utilizar ropa de algodón para favorecer la ventilación de la piel, evitar que los niños se rasquen y mantener una adecuada hidratación con cremas libres de perfumes y parabenos cuando exista dermatitis atópica.Añadió que el uso diario de protector solar y evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 16:00 ayudan a disminuir la irritación de la piel durante los días con temperaturas elevadas, especialmente en menores con antecedentes de sensibilidad cutánea. (I)
“Cuando hace mucho calor se le pone roja la piel y le pica”: niños acuden a consultas por ronchas generadas en días de altas temperaturas y humedad
Pediatras recomiendan evitar el uso de talco y vigilar cambios en la piel que requieran atención médica.









