Una miniópera sobre una mujer que digitaliza su conciencia para eliminar los recuerdos de un amor frustrado; otra que se fusiona con el flamenco para sacudir el mito de Teseo, Fedra e Hipólito y cuestionar tópicos sobre la masculinidad, el poder y el deseo, y otra sobre un hombre cuya conciencia abandona su cuerpo mientras los médicos tratan de salvarle la vida después de un accidente cuando ensayaba un espectáculo amateur. Con estas tres piezas, el Gran Teatre del Liceu y el Disseny Hub estrenaron ayer una nueva edición de Òh!pera , que lleva cinco años redefiniendo el concepto tradicional de ópera mediante la apuesta por formatos innovadores,dando voz a nuevos talentos y lenguajes artísticos.El Bachcelona llevará a Isabel Villanueva al Mies Van Der Rohe y a Swing Bach! a Sant Pau con una ‘jam’ de swing bachianoBajo la dirección artística de Àlex Ollé, la iniciativa se basa en la creación de óperas breves que, pese a su condensación, mantienen la esencia del género: la fusión entre música, dramaturgia y dirección de escena. Todo bajo una mirada actual, tanto en los temas como en el estilo, que no solo busca atraer a nuevos talentos al género, sino también a un público más joven. El proyecto, dentro del Festival Grec, lleva hasta el domingo a la Fabra i Coats tres óperas de corta duración que se representarán en una misma velada –en una doble sesión y por un precio de 25 euros.La micrópera 'Jo, núvol', con libreto de Alicia KopfSergi PanizoUna imagen de escena de 'La vida por los cuernos'Sergi PanizoLas producciones que integran esta nueva edición abordan temáticas diversas y exploran lenguajes artísticos distintos. La primera de ellas es Jo, núvol, compuesta por Sergi Puig Serna, dirección de escena de Lucia del Greco y libreto de Alicia Kopf –acaba de publicar la novela Memòria d’Eco, en la que se inspira la pieza–, que explora el desamor en la era de la IA. La vida por los cuernos , de Anna Colom, con puesta en escena de Alexandre Rodríguez Fons y libreto de Pablo Macho Otero, que utiliza el humor para revisar el mito de Fedra, Teseo e Hipólito. Y con partitura de Arnau Birchs, dirección escénica de Marc Salicrú y libreto de Pol Guasch –en enero publicó Reliquia –, Opereta reflexiona sobre la vida y la muerte después de un accidente.Otra cita estival con la clásica en la capital catalana arrancará el martes. El Bachcelona inaugurará su 14.ª edición en L’Auditori con un repertorio de cantatas de la Bachcelona Akademie y el Bachcelona Consort, bajo la batuta del maestro Lluís Vilamajó. El valor del festival radica no solo en el juego de disciplinas, donde el barroco dialoga con la danza, el cine o la electrónica, sino también en los espacios monumentales y lugares insólitos donde se celebran los conciertos. Así, el Pabellón Mies Van Der Rohe acogerá a la prestigiosa violista Isabel Villanueva, que fusionará el universo bachiano con el de Paul Hindemith (9 julio); y en el Recinto Modernista de Sant Pau se celebrará una jam session de swing bachiano con Swing Bach! (15 de julio).Isabel Villanueva ofrecerá un diálogo entre Bach y Paul HindemithBachcelonaTambién imprescindible es el concierto del día 8 en la Sala Parès, con la Polifonia Sacra interpretando la Missa de Rèquiem a vuit veus de Joan March (1582-1658), figura clave de la historia de la música catalana, que dialogará con los motetes fúnebres de la familia Bach. O el del prestigioso conjunto Barokkanerne junto a la soprano Johanna Falkinger, que rescatarán los sonidos del laúd, la flauta de pico y la viola da gamba (día 13, Petit Palau). Así como los dos Flash Bach, con la proyección de la película Il vangelo secondo Matteo de Pasolini, en cuya banda sonora destacan los fragmentos de las Pasiones de Bach, en la Filmoteca de Catalu­nya el día 10; y el visionado de El Maquinista de la General, obra maestra del cine mudo de Buster Keaton, acompañada aquí por una banda sonora inspirada en el compositor alemán (14 julio). La clausura será el 16 en el Museu de la Música con los Solistas Salvat y Bachcelona Consort interpretando las cantatas BWV 186 y 187, en un concierto que también incluye un diálogo con Francesc Valls.El Palau programa, como es tradición, varios conciertos de piano en agostoAsimismo, el Palau de la Música se convierte en un refugio musical y climático en verano. El ciclo Estiu al Palau arrancó ayer con el Cor Madrigal, el organista Juan de la Rubia y el percusionista Marc Cabero dirigidos por Pere Lluís Biosca, y continuará hoy con el Cor de Noies de l’Orfeó Català y la Orquestra Acadèmia 1830 interpretando la Missa Sancti Aloysii de Johann Michael Haydn, y el fin de semana con La traviata de Verdi a cargo de la Orquestra Simfònia del Vallès con Andrés Salado al frente.El ciclo incluye música orquestral y coral, con conciertos del Cor Jove Nacional de Catalunya (21 julio), de la soprano Irene Mas con Marc Serra al piano (3 agosto), el homenaje a Williams y Zimmer de la OSV y Andrés Salado (6 julio), la Jove Orquestra Simfònica del Vallès interpretando la Sinfonía núm. 4 deShostakóvich (día 12) o la Orquestra del Festival Pau Casals con Antje Weithaas a la batuta (día 22). Además, Albert Guinovart (15 julio) y los tradicionales conciertos de piano, de Girogi Gigashvili (27 julio), Emma Stratton (10 agosto), Pin-Hong Lin (17 agosto) y Mariam Batsashvili (31 agosto). Sin olvidarse de la clausura del Festival de Perelada, que reunirá en Barcelona a la Orquestra del Festival de Bayreuth dirigida por Pablo Heras-Casado con una selección de la tetralogía de Wagner El anillo del Nibelungo (29 agosto).