Señores de la Derecha: ahora que ya saben que van a ganar –aunque no quando, quando, quando/L’anno, il giorno e l’ora–, no estaría de más que se acogieran a la medida de las pausas de hidratación. Estrenadas en este Mundial, consisten en que a los 23 minutos de cada parte, el partido se detiene para que los jugadores se hidraten, se relajen, bajen los brazos… y nos cuelen anuncios, que ese es el objetivo de Infantino. A mí, llegado a este caso de colapso, casi me importa menos que ustedes gobiernen los próximos 40 años –por decir una cifra al tuntún– si acceden a hidratarse cada cierto rato. Ballesteros / EfePodrían aprovechar esos dos minutos de hidratación para que, a modo de rezo lefebvrista –otros que tal– nos enumeraran propuestas de gobierno y no las razones por las que Pedro Sánchez ha de ser excomulgado, torturado, zaherido, encausado y borrado su nombre de pirámides y templos. Ya ha quedado demostrado que nos inoculó chips en las vacunas, nos secuestró en nuestras casas sin poder bajar al bar, rompió España para vendérsela a los independentistas, a los que luego amnistió, puso en la calle a violadores, además de lo de las joyas, los enchufes y rescates de aerolíneas… No hace falta insistir en lo evidente, pero como que me falta algo realmente bestia, ¿no? Suerte que los del Tribunal Supremo están en ello y lo encontrarán más pronto que tarde.Señores de la Derecha, sus ganas de arreglar el país son tantas que no pueden aguantarseUno de los que necesitan pausa de hidratación es un diputado que siempre que puede grita que está orgulloso de ser del PP y ser maricón. Ok. Díganle que ya hemos pillado el mensaje. El otro día insistió y fue más allá, en una performance entre Jacques Brel y Rosa López, al dar las gracias a sus padres por ser como es –sí, ya saben–: de derechas y maricón. Para inmediatamente –todo él paradoja–, abstenerse en una propuesta que prohibía las terapias de conversión de homosexuales. A veces, a uno le da la impresión de que lo suyo solo es por llevar la contraria porque es obvio que si sus padres le hubieran sometido a esas terapias de conversión, igual él ahora sería de izquierdas.Solo son unos meses, pero sus ganas de arreglar el país son tantas que no pueden aguantarse. Ahora andan con los nietos. El terror es que, sin terapias de conversión, vete a saber cuántos millones de nietos heterosexuales y de izquierdas andan sin control por este mundo bolivariano cruel.
Pausas de hidratación, por Carlos Zanón
Señores de la Derecha: ahora que ya saben que van a ganar –aunque no quando, quando, quando/L’anno, il giorno e l’ora–, no estaría de más que se acogieran a la medida de las pausas de hidratación. Estrenadas en este Mundial, consisten en que a los 23 minutos de cada parte, el...







