OpiniónNuestra historia comprueba que esta tierra ha sido árida para dictadores, populistas y caudillos.PROFESOR UNIVERSITARIO, UNIVERSIDAD DE OXFORD, REINO UNIDO02.07.2026 22:01 Actualizado: 02.07.2026 22:01 Primero fue Chávez. Ahora es Bukele.La búsqueda del “Chávez colombiano” comenzó aquí apenas el comandante llegó al poder en Venezuela. Al principio por sus admiradores, quienes vieron en el derrumbe del régimen venezolano el porvenir de nuestro país. Después, su figura fue convertida en “cuco” por sus enemigos, para difundir temores sobre la dictadura que nos acecharía a la vuelta de la esquina.La búsqueda del “Bukele colombiano” es más reciente. Pero obedece a una lógica similar: unos lo hacen para encontrar paradigmas, otros para proyectar horizontes tenebrosos. Se ha intensificado en las últimas semanas, con ecos en la prensa extranjera: Reuters, Foreign Policy, la BBC...Ambos ejercicios, vengan del lado político que vengan, tienen un fundamento en común: el desprecio por la realidad colombiana y su historia.Un repaso breve y selectivo de la trayectoria venezolana, en contraste con la colombiana, puede ofrecer algunas lecciones.Desde 1999 hasta el pasado febrero, Venezuela vivió bajo el régimen impuesto entonces por Chávez y seguido por Maduro —dos presidentes en casi tres décadas—.En un santiamén, tras ascender a la presidencia, Chávez enterró el orden constitucional que fundó la democracia venezolana del siglo XX, mientras desmantelaba la división de poderes. Aquello comenzó tal vez con el reemplazo del Congreso bicameral por una sola asamblea legislativa de fácil control.El fallido golpe de 2002 le dio excusas a Chávez para seguir con el proceso de concentración del poder presidencial que apagó la voz de la prensa, minó la independencia de los jueces y autoridades electorales, al tiempo que se expandía el brazo de sus aliados militares hasta en las principales empresas económicas del país. Maduro, el sucesor, acabó con cualquier apariencia democrática con burlas repetidas al electorado.Los problemas colombianos son inmensos, pero existe un fuerte aparato institucional para enfrentarlos. Sus raíces bicentenarias son sólidas.Mucho del antiguo régimen sobrevive aunque, paradójicamente, orquestado desde Washington.Corolario de este apretado resumen: Chávez, sin barreras institucionales, ejerció un poder desenfrenado que condujo a Venezuela hacia la tiranía.Desde 1999 la trayectoria colombiana ha sido bien diferente. Solo tengo espacio para resaltar algunos contrastes notables. Aquí se fortalecieron las instituciones, bajo los parámetros de la constitución de 1991, que buscaron además desconcentrar el poder presidencial y, en contrapartida, darle mayor juego a los gobiernos regionales, al Congreso, al Banco Central, y a una Corte Constitucional protectora de los derechos ciudadanos.La nueva arquitectura de controles sobrevivió las amenazas de la reelección presidencial consecutiva, gracias a una decisión de la Corte. Pronto regresamos al ciclo democrático cuatrenial que ha permitido varias alternancias en el poder. Esa arquitectura está sometida siempre a prueba, pero salió fortalecida frente a los embates del gobierno saliente.Tampoco tengo espació para referirme al régimen que hoy gobierna al Salvador. Registremos solo que Bukele, con una asamblea legislativa bajo su control, en un golpe contra los magistrados, reformó la constitución para permitir su reelección indefinida.Los problemas colombianos son inmensos, pero existe un fuerte aparato institucional para enfrentarlos. Sus raíces bicentenarias son sólidas. No obstante, dejaron de apreciarse desde hace tiempo en medio de una atmósfera intelectual y política que, en general, no ha sabido valorar nuestra historia institucional. Es un desprecio que, en sí mismo, vulnera las instituciones. Y le abona el camino a los Chávez y Bukeles, a pesar de que nuestra historia comprueba que esta tierra ha sido árida para dictadores, populistas y caudillos. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Ni Chávez ni Bukeles
Nuestra historia comprueba que esta tierra ha sido árida para dictadores, populistas y caudillos.










