Cada vez hay más robots de delivery de comida en el sur de Florida. Allí, las ciudades tienen un control limitado de ellos debido a una ley estatal. Es decir, no pueden prohibirlos y las máquinas tienen los mismos derechos que los peatones sobre la acera.Pero, al menos en Coral Gables, las cosas podrían comenzar a cambiar. El consejo municipal aprobó una propuesta de la vicealcaldesa Rhonda Anderson para imponer nuevas restricciones a estos robots.En esta ciudad del área metropolitana de Miami, los robots no podrán circular a más de 7 mph (11 km/h), tendrán la obligación de ceder el paso a las personas y no podrán permanecer detenidos en aceras, cunetas o vías públicas por más de 30 minutos.Según el Miami Herald, la iniciativa recibió el apoyo del alcalde Vince Lago y de los comisionados Melissa Castro, Ariel Fernández y Richard Lara. La ciudad de Coral Gables le otorgó a Serve Robotics, la empresa que maneja este tipo de delivery allí, un plazo de seis meses para adaptarse a las nuevas reglas.¿En qué otras ciudades tomaron medidas?Con todo Coral Gables no es la primera ciudad en imponer restricciones. Según recuerda el Herald, Miami Beach ya lo hizo y la ciudad de Miami está estudiando implementar medidas similares.En tanto, Yariel Díaz, director de accesibilidad de Serve Robotics, dijo que los robots son mayormente autónomos, pero, al moverse, están bajo la supervisión remota de un operador mediante una cámara y sensores, en caso de que sea necesario intervenir.Explicó que suelen circular por el centro de la acera, ya que se considera el lugar más seguro para evitar colisiones con puertas de coches abiertas o con personas que aparezcan repentinamente desde la calle.Díaz le dijo al Herald que la compañía ha trabajado con la ciudad desde que los robots llegaron a la comunidad en 2025 y que continuará trabajando en conjunto durante el período de cumplimiento para brindar un servicio seguro a los restaurantes y residentes locales.Respecto a la preocupación de que haya colisiones con los peatones, Díaz aseguró que si un robot se encuentra en una situación en la que no puede moverse rápidamente, se detendrá para permitir que el supervisor remoto determine cuál debería ser el siguiente paso.En Miami Beach, desde febrero de 2026, estas máquinas deben incorporar elementos de seguridad fácilmente identificables, como un banderín, luces delanteras y traseras o reflectores equivalentes y un sonido de alerta mientras estén en movimiento. La norma también prohíbe que exhiban publicidad, salvo el nombre de su propietario.No podrán circular a más de 8 mph (12,8 km/h) y respetar la legislación estatal según la cual tampoco pueden bloquear el acceso a rampas, edificios, hidrantes de bomberos, paradas de transporte o infraestructura pública.En Miami Beach, además, habrá un permiso municipal obligatorio para cada unidad autónoma. El costo será de $100 anuales por dispositivo y la ciudad podrá rechazar, suspender o retirar la autorización ante incumplimientos.Tras un período de gracia de seis meses, según la ordenanza aprobada por la comisión, las infracciones podrán derivar en multas, confiscación del robot o suspensión del operador.