El futbol, como verán. es un deporte de dinámicas y redenciones inmediatas. Hace apenas unos partidos, el debate en torno a la delantera de España apuntaba con severidad a Mikel Oyarzabal, quien llegó a encadenar una preocupante sequía donde no tocó el balón durante los primeros 30 minutos de juego. El dominio inicial del combinado de Luis de la Fuente se tradujo en una posesión larga y profunda que asfixió a la Austria de Ralf Rangnick. Tras un aviso serio en el minuto 32 que desvió el guardameta Schlager, el premio llegó poco después de la pausa de hidratación. En el minuto 36, una combinación milimétrica entre Álex Baena y Marc Cucurella sirvió para que Oyarzabal, libre de marca en la frontal del área, definiera con la sutileza de un pase a la red. El 1-0 hacía justicia a lo visto sobre el césped y liberaba por completo al ariete vasco.La segunda mitad mantuvo el mismo guión, con una España cómoda en la circulación y letal en los costados. Austria intentó estirar líneas con la entrada de efectivos como Grillitsch, pero la zaga española y el despliegue de Rodri contuvieron cualquier conato de reacción centroeuropea. Oyarzabal volvió a avisar a los cuatro minutos de la reanudación, anticipando lo que sería un monólogo de la Roja.El segundo tanto español llegó en el minuto 66 del segundo tiempo, desmontando cualquier plan de remontada austríaco. En una jugada de tiralíneas que arrancó nuevamente en las botas de Cucurella y pasó por el criterio de Baena, Pedro Porro apareció libre en el área chica para empujar el 2-0. Con el partido encarrilado y tras el carrusel de cambios que dio descanso a figuras como Lamine Yamal y Dani Olmo, llegó la sentencia definitiva. En el minuto 89, Marc Cucurella completó una gran actuación individual con un centro preciso que dejó a Oyarzabal mano a mano frente a Schlager. El delantero no perdonó y firmó su doblete con una definición perfecta que selló el 3-0 definitivo.