El Cortador de C�spedCucurella, Porro y Baena se abrazan en el segundo tanto.AP Photo/Mark J. TerrillActualizado Jueves,
julio
23:20Un gol imprevisto y extra�o del defensa Pedro Porro puso paz a la taquicardia de un resultado m�nimo. Mucho nivel, pero demasiada precariedad ante la red divina del gol. Dada la mediocridad de Austria, un equipo que no pasar�a ni el corte de la Segunda Divisi�n del Mundial, incluso el resultado final se queda corto.Hay que recordar que, gracias al empate entre Argelia y Austria, los austriacos llegaron hasta los dieciseisavos de final. Pero habr�a sido un descaro, algo tremendo, que este partido no fuera para la Espa�a de De la Fuente. Aun as�, la selecci�n no es un equipo asesino en ataque. Y menos mal que ha aparecido Oyarzabal, que se ha convertido en el goleador inesperado. Otros dos chicharros formidables confirman que es un aut�ntico "matador".Lo extra�o fue lo de Cucurella, que le dio un pase de gol al realista. No pod�a fallarlo. Misteriosamente, Cucurella hab�a marcado su segundo gol en este Mundial, pero fue anulado para indignaci�n espa�ola. Luego volvi� a asistir a su compinche Oyarzabal con otro pase de gol.Lo que vimos es que, a partir del minuto diez, la selecci�n volvi� a ser la de antes: calidad, presi�n y una capacidad para minimizar al rival como si fuera un paria sometido al dominio espa�ol.Lo malo es que muchas veces resulta un equipo incompleto porque a este excelente f�tbol espa�ol le faltan aut�nticos asesinos del �rea. Le cuesta Dios y ayuda marcar un gol, a pesar de su superioridad t�ctica y t�cnica, e incluso de momentos francamente brillantes.Pero hay algunos misterios en la familia de De la Fuente. �Qu� pasa con Zubimendi? Parece el jugador que nunca existi�. Se lo carg� Arteta y tambi�n se lo ha cargado De la Fuente. Entonces, �por qu� lo llevan al Mundial?Otra prueba evidente es el bajo estado de forma, o la preocupante decadencia, de dos grandes estrellas como Rodri y Pedri. En mi opini�n, juegan demasiado lejos del �rea o, quiz�, ya no tienen el f�sico necesario para realizar el constante ida y vuelta que exige la posici�n de pivote. Tal y como est�n evolucionando estos jugadores, la selecci�n deber�a jugar con un tercer centrocampista. De otra forma, m�s temprano que tarde, De la Fuente lo acabar� pagando.No quiero hablar de la est�pida soberbia y de esa mente llena de p�jaros de Lamine Yamal, con promesas absurdas y un exceso de egolatr�a. No juega para el equipo; solo quiere jugar para s� mismo y convertirse en la gran estrella del Mundial, cuando, desgraciadamente, no pasa de ser un faro entre tantas otras estrellas presentes en este torneo. La "familia" no necesita ego�stas.













