En los meses más fríos, las calles de Azul, San Pedro o Tucumán exhiben un encanto especial. En sus veredas, los árboles públicos cargados de fruta madura pintan de naranja la ciudad. Pero nadie imaginaba que esos cítricos amargos que algunos cortaban y muchos dejaban caer desperdiciados hasta pudrirse, podrían esconder un producto clave que abriría un canal de exportación hacia el sudeste asiático.Se trata de las llamadas “bolillitas” del naranjo amargo buscadas por contener hesperidina, un flavonoide, antioxidante natural, de uso medicinal, demandado por la industria farmacéutica de Asia.El descubrimiento de este potencial producto de exportación nació inesperadamente a partir de la investigación del ingeniero agrónomo Hernán Godoy, profesor de Fruticultura de la Facultad de Agronomía de Azul. “Este es un trabajo que surgió de una serie de publicaciones de los árboles de nuestras calles y destacando las bondades de nuestro arbolado urbano”, relató el docente. Una de estas notas técnicas sobre el uso medicinal de los flavonoides de los naranjos amargos fue publicada en el diario local y llegó a manos del CEO argentino de una compañía vietnamita, EnterVietnam, dedicada al abastecimiento a empresas del sudeste asiático que, precisamente, buscaba estos frutos para hesperidina. Ese fue el comienzo de un negocio. A partir de ahí, el CEO se puso en contacto con la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) y el proyecto se transformó en un protocolo de trabajo concreto. Es que el interés de los importadores no es puntual sino que pretenden tener continuidad de oferta.Esto abre grandes posibilidades de poner en valor un recurso que antes se descartaba o se dejaba pudrir en las veredas, tanto en distintas provincias bonaerenses como en Tucumán. Por caso, en San Pedro, están llevando adelante un proyecto similar al de Azul.Para la industria farmacéutica asiática, el interés no radica en la fruta madura, sino en el fruto en su etapa inicial de desarrollo. “Hablaban de una necesidad de muchos kilos de naranja, es la necesidad de contar con un fruto chico que no se tenía que desarrollar, porque es donde se encuentra la mayor concentración de hesperidina”, detalló Godoy en diálogo con TN. La demanda específica apunta a naranjas muy chicas, verdaderas “bolillitas” verdes de apenas entre 1,5 y 1,8 centímetros de diámetro.El requerimiento activó un minucioso operativo logístico conjunto en el casco urbano de Azul, del que participaron miembros de la Facultad de Agronomía y la Municipalidad “Nos pidieron muestras y las tuvimos que recolectar, tuvimos que analizar árbol por árbol, nos recorrimos todos los árboles de Azul”, contó el ingeniero. Luego, la bioquímica Analía Margheritis, investigadora de la Facultad, hizo las tareas de laboratorio básicas.Las bolillitas verdes ya fueron enviadas a China: “Las despachamos por un correo. Ellos se ocuparon de hacer el contacto”, indicó Godoy. La industria de destino es la responsable de hacer la extracción del producto que luego envía a distintas empresas que lo requieren para uso farmaceútico. La firma asiática está testeando de manera simultánea la aptitud de los frutos de San Miguel de Tucumán, San Pedro y Azul. “Al arroje los mejores valores le haría una oferta al titular de las plantas, o sea, en Azul a la Municipalidad”, explicó el profesor. En principio, los importadores demandarían un volumen de 8 toneladas de fruta. Es un volumen muy alto si se considera el pequeño tamaño de los frutos recolectados. De todas maneras, este canal de comercialización exterior representa un giro radical para la gestión del arbolado urbano, que hoy, en Azul, cuenta con 477 ejemplares declarados como patrimonio urbanístico.“En caso de concretarse se generaría empleo importante. El naranjo amargo es un frutal y esa producción no se está aprovechando porque pertenece al arbolado urbano; hoy generaría una fuente de ingresos importante para la ciudad”, destacó el docente.Además, resolvería un problema de higiene pública ya que la mayor parte de los cítricos maduros terminan cayendo en las veredas, generando suciedad.
Del árbol urbano a la exportación: el codiciado producto que queda tirado en las veredas y hoy demanda Asia
Se usa en la industria farmacéutica.Se encuentra en localidades bonaerenses y del norte del país.











