Las varices no son una dolencia menor. En España, el 48,5% de la población presenta algún grado de enfermedad venosa crónica, que es el término que lo describe, según datos de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN). De estos casos, casi dos terceras partes corresponden a mujeres, pero no son las únicas afectadas. La idea tradicional de que las varices son cosa de mujeres mayores “está totalmente desfasada”, según el doctor Armando Chocrón, angiólogo y cirujano vascular de la clínica Madrid Vascular. “Hoy en día estamos tratando pacientes desde los dieciséis años”, añade.
Qué son las varices y por qué aparecen
Las varices son venas dilatadas y retorcidas que han perdido su capacidad normal de retornar la sangre al corazón. El mecanismo fisiológico que causa el problema es que las válvulas venosas fallan. En condiciones normales, las venas tienen válvulas de un solo sentido para impedir que la sangre se acumule en la parte inferior del cuerpo debido a la gravedad. Pero cuando una de esas válvulas se debilita, la sangre se acumula en la vena, que se hincha cada vez más.
Un factor determinante es la herencia. “El origen es principalmente una predisposición genética”, explica el doctor Chocrón. “Se ve mucho en pacientes con antecedentes familiares y hay una clara tendencia familiar”, añade. Sobre esa base hereditaria actúan otros factores que aceleran o agravan el problema: el sedentarismo, el sobrepeso, los factores hormonales como el embarazo y las hormonas femeninas en general. Además, según el especialista, también influye “estar mucho tiempo de pie o mucho tiempo sentado. La parte laboral es muy importante”.











