El ingenio de la escaleraEl rendimiento intelectual disminuye entre un 2 y un 5% con cada grado que sobrepasa los 26. El tiempo de reacci�n visual se ralentiza. Los delitos violentos, como detectara Quetelet, se disparanLa mujer del presidente del Gobierno, Bego�a G�mez.E. M.Actualizado Jueves,

julio

00:09Audio generado con IALa m�s leve tentaci�n de fantasear con abandonar este pa�s deber�a identificarse como s�ntoma inapelable de locura transitoria. De esa forma podr�a una explicarse que Bego�a G�mez ruegue que le devuelvan su pasaporte para zascandilear en la OTAN. Abombado debe de estar el l�bulo frontal para que la mano no corra al mechero dispuesto a prenderle fuego al cuadernillo burdeos cuando se descubre que bajo los Pirineos un se�or se agencia un sorolla porque se encaprich� del marco. Vivimos, como repite Paloma Rando, en El Mejor Pa�s.De chiflados variados est�n todas las fronteras repletas. Entre los majaretas hoy destacan quienes esperan con entusiasmo seboso las gafas con c�mara integrada de Meta. La privacidad ajena se birlar� sin aviso. En piscinas, colegios, hospitales y gimnasios, beb�s, mujeres y enfermos se convertir�n en el entretenimiento del indeseable que, por 400 euros, decida instalarse un sistema de grabaci�n en el careto.Vecinos en el reino de la chaladura se encuentran tambi�n los enemigos del aire acondicionado. A la derecha, diputados del PP y Vox aseguran que los ni�os no son de mantequilla y que ellos, como el padre que reivindica su frugal juventud, esencia del boomerato, fueron al colegio sin climatizaci�n y ah� est�n, de una pieza, sin m�s secuelas que las que usted, en efecto, ya intuye.A la izquierda, un ecologismo desordenado persevera en la disyuntiva entre fresco y supervivencia de la Tierra. No habr� demasiados humanos que la disfruten. En junio las muertes asociadas al calor han alcanzado las 900. Antes del jamacuco final, el coraz�n acelera para liberar calor. El rendimiento intelectual disminuye entre un 2 y un 5% con cada grado que sobrepasa los 26. El tiempo de reacci�n visual se ralentiza. Los delitos violentos, como detectara Quetelet, se disparan.El m�s zumbado de todos los mentecatos, no obstante, es el que, mientras en la calle su alcalde le despliega cuatro carpas tiesas como mojama y la secci�n de refrigerados del supermercado se presenta como �nico oasis urbano, pudiendo, se resiste a refrigerar su casa. El efecto del aire acondicionado, explica, no se le antoja "natural", de modo que, disfrazada su taca�er�a, revienta la termodin�mica y mantiene todas las ventanas abiertas. Desbarata as� el destino universal de toda paga extra veraniega: la factura bimestral de la luz.