Emprender en España continúa siendo una opción atractiva para muchos trabajadores, pero también un camino lleno de riesgos, presión económica y sacrificios personales. La economista y empresaria Yaiza Canosa lo ha resumido con una frase contundente: “Si tuviera un hijo, le diría que hiciera todo lo posible por no emprender”. La joven gallega ha hablado en el podcast de Nude Project de la parte menos visible del éxito empresarial. Aunque hoy está al frente de GOI, una compañía especializada en el transporte, montaje e instalación de productos voluminosos, Canosa reconoce que su trayectoria estuvo marcada por momentos de enorme tensión y por decisiones que pudieron llevarla al borde de la ruina. Su historia comenzó muy pronto. Con solo 16 años, fundó su primera empresa gracias a un préstamo de 3.000 euros. Aquel primer proyecto estaba centrado en el análisis de métricas de Twitter y llegó a conseguir financiación. Sin embargo, a los 19 años decidió venderlo, trasladarse a Madrid, estudiar ADE y probar suerte como trabajadora asalariada. Esa etapa le sirvió para confirmar que no se veía trabajando para otros. De regreso en Galicia, detectó una oportunidad en la logística de productos de gran volumen, un sector en el que, según ha reconocido, entró “sin tener ni idea de lo que estaba hablando”. Con el tiempo, aquella apuesta se transformó en GOI, una empresa que presta servicio a compañías como Ikea, Leroy Merlin o Amazon y que ha alcanzado ingresos cercanos a los 70 millones de euros. Pese a ese crecimiento, Canosa no presenta el emprendimiento como una aventura sencilla ni recomendable para todo el mundo. “Hay que estar chiflado para arriesgarse a una locura así. No lo recomiendo ni me parece que sea un camino a seguir. Creo que está muy bien decirlo porque todo el mundo habla de las cosas que van bien”, afirmó durante la entrevista. Su reflexión encaja con una realidad que muchos emprendedores señalan en España: la falta de capital, la burocracia y el miedo al fracaso siguen siendo grandes obstáculos. Aun así, Canosa admite que no se imagina en otro lugar que no sea liderando su propio proyecto. “No hay nada más que me compense ni que merezca la pena”, aseguró, dejando claro que su advertencia no nace del arrepentimiento, sino de conocer de cerca el coste personal y económico de crear una empresa desde cero. Emprender en España continúa siendo una opción atractiva para muchos trabajadores, pero también un camino lleno de riesgos, presión económica y sacrificios personales. La economista y empresaria Yaiza Canosa lo ha resumido con una frase contundente: “Si tuviera un hijo, le diría que hiciera todo lo posible por no emprender”.